La causa judicial abierta tras la investigación de la UDYCO que dio con el hallazgo de un segundo narcotúnel en Ceuta, ubicado en una nave del Tarajal con el fin de introducir toneladas de hachís procedentes de Marruecos, ha derivado en otra pieza paralela para conocer de la posible implicación de más guardias civiles en el funcionamiento de la segunda galería.
La Audiencia Nacional está investigando ese extremo, si hay guardias civiles relacionados con la operativa del segundo narcotúnel.
Con el primero, descubierto por la Guardia Civil en el marco de la operación Hades, fueron detenidos o investigados varios agentes destinados en la plantilla de Ceuta, bien fuera en el puerto (Compañía Fiscal) bien en la UDAIFF, la unidad que evalúa y detecta riesgos que dan pie a investigaciones de calado.
La información ha sido adelantada este lunes por el diario El País, que apunta a que la investigación está secreta y ha sido encomendada a Asuntos Internos.
El precedente de Asuntos Internos
Asuntos Internos es la misma unidad que hace un año desplegó la investigación de la Hades sin conocimiento alguno de la Comandancia de la Guardia Civil, ejecutando una cadena de registros y detenciones que puso el foco en el puerto y, en concreto, en las unidades del Cuerpo encargadas del registro de los vehículos que embarcan hacia Algeciras.
La actuación de Asuntos Internos supuso un auténtico mazazo para la Benemérita, tal es así que a los detenidos o investigados se sumó el miedo o recelo de muchos agentes que no querían estar destinados en este punto.
El embarque y la manera de sortearlo era la clave para que el primer narcotúnel funcionara y las toneladas de hachís introducidas pudieran llegar a su destino en la Península.
Ahora, con el hallazgo del segundo narcotúnel en una nave situada a pocos metros del primero, se ordena la investigación a la misma unidad de la Benemérita para que indague en posibles relaciones o implicaciones de otros agentes.
La detención de un agente jubilado y la UCO
La investigación, movida en la protección de lo secreto, viene también a consecuencia de la detención por parte de la UDYCO de un componente del Instituto Armado que, pese a su condición de jubilado, fue detenido por Asuntos Internos en Chiclana, todo ello a pesar de que esta segunda investigación compete a la Policía Nacional.
Tras su arresto, traslado a Ceuta y puesta a disposición judicial, fue el único sobre el que se prorrogó la detención, toda vez que se trató de aclarar si realmente se trataba de una especie de enlace con la UCO de la Guardia Civil para conocer del entramado que rodeaba al cabecilla de esta trama y captarlo como cooperador en las investigaciones del Cuerpo.
Tal y como adelantó este periódico, el ex agente del Cuerpo mantuvo una versión exculpatoria que llevó a que se tuviera que llamar a declarar como testigos a tres agentes de la UCO, la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, a petición de su defensa.
Sembró una duda, al mantener que su posición no era la de un implicado más en la trama destapada por la Policía, sino, al contrario, una especie de enlace con la UCO. En la investigación policial figura un encuentro con el considerado líder de la trama, este agente y dos miembros de la UCO.
Por eso se tomó declaración a 3 agentes de esa elite de la Benemérita, en un par de casos por videoconferencia.
El juez instructor no le creyó y atendiendo a la petición de la Fiscalía ordenó su entrada en prisión.

Las escuchas que motivaron su prisión
Su señoría dictó auto de prisión para el identificado como A.A. y aludió a la cadena de conversaciones captadas por la UDYCO.
Figuraron algunas que han cobrado peso para los investigadores a la hora de incriminar a este guardia civil, también por aportar informaciones sobre detenidos o seguimientos.
“¿Qué pasa socio?, Good morning, voy a bajar a Tánger, ¿cómo estás?”, le preguntó señalado como cabecilla al agente jubilado llamado A.A. “¿Hay alguna venta?”.
Hablan de cantidades y precios. “1.400, 1.450, depende, si lleva uno, dos o 5”, expuso el que fuera miembro de la Benemérita en activo en Ceuta.
“Necesito llamar a un amigo mío, que me va a meter… tengo ahí un cliente mío”, avanzó el guardia civil.
En un momento de una conversación, el agente le manifiesta que “quiere ventas”, a lo que el jefazo de la trama le pide que confíe ya que “tengo gente buena de la Línea que está trabajando conmigo”.
“¿Con gomas?”, le pregunta el guardia civil. “Con goma sí, cuatro motores”.
Para la UDYCO, el resultado de esta sonorización es de interés por las comunicaciones que mantienen entre ambos, calificando al guardia civil como “socio”.
En conversaciones, el guardia civil llegó a indicar: “Yo no soy corrupto, yo soy traficante”.
El famoso encuentro
Una clave importante en esta investigación es el famoso encuentro que protagonizan dos agentes de la UCO con el considerado cabecilla y el guardia civil jubilado.
Fue captado y fotografiado por la UDYCO y del mismo tuvo conocimiento la propia UCO después.
Ese algo más que detalle ha sido tenido muy en cuenta en el ámbito judicial, tanto que motivó el esclarecimiento del mismo por parte del juzgado de instrucción de Ceuta con toma de declaraciones a esos miembros de la UCO y a la propia Policía investigadora.







Obvio, como se sacará tanta cantidad de ceuta si no está todo atado , más de uno cuantos se estánacojonando , como los políticos, mucho discurso y poca vergüenza, ceuta está podrida