La Guardia Civil ha recuperado en la mañana de este viernes, 1 de mayo, el cuerpo sin vida de un varón en aguas de la bahía sur, en Ceuta. El joven, que portaba traje de neopreno, llevaba tiempo sin vida dado el estado en el que ha sido localizado.
El hallazgo del cadáver se ha producido poco antes de las diez de la mañana a la altura de la Almadraba. Además del Servicio Marítimo, se ha activado a los componentes de los GEAS de la Guardia Civil para poder sacar el cuerpo del inmigrante y trasladarlo a la base del puerto pesquero.
De inmediato, se activó el protocolo para la movilización del personal forense y la funeraria, encargada de llevar el cuerpo al depósito para la autopsia.
En lo que va de este año 2026, la Guardia Civil ha recuperado en el mar o cerca del entorno del vallado hasta 16 cuerpos sin vida de inmigrantes que habían intentado llegar a Ceuta desde Marruecos.
Han sido enterrados en su mayoría en el cementerio de Sidi Embarek, pero también en el de Santa Catalina.
Indagaciones sobre la identidad
Como en todos los casos relacionados con la localización de cuerpos sin vida por parte de la Guardia Civil, se llevará a cabo el protocolo para intentar averiguar la identidad de este fallecido.
Es clave que porte algún tipo de documentación que ayude a orientar el camino tendente a saber quién era. Los agentes de Policía Judicial adscritos al Laboratorio de Criminalística del Instituto Armado lo intentan con cada uno de los inmigrantes sin vida hallados en aguas de Ceuta.

Es importante contar con denuncia oficial de los desaparecidos para cercar el círculo que posibilite avanzar con mayor rapidez en la identidad de estas personas. Lo logran en muchas ocasiones.
Los últimos fallecidos, argelinos
Los dos últimos cuerpos sin vida localizados antes del de este viernes, es decir, el que se recuperó en Fuente Caballo y el segundo, esta semana, en el Tarajal, se corresponden con dos súbditos argelinos.
La Guardia Civil intenta localizar a todos, y, en el caso de los procedentes de Argelia, existe un canal directo de comunicación a través de los consulados. Con Marruecos, la colaboración a nivel policial es importante, sobre todo si se dispone de denuncia o se pueden sacar las huellas para cotejarlas con los registros correspondientes.
En el caso de los inmigrantes argelinos, la mayoría son repatriados a sus países para que sus entierros se lleven a cabo en su lugar de origen.
Cámaras de conservación al límite
Con la recuperación de este cadáver vuelve a aflorar un problema constante en Ceuta: el asociado al número reducido de cámaras existentes para el depósito de los cuerpos antes de sus entierros o traslados.
Ahora hay tres cuerpos de inmigrantes, contando el de hoy, que no han sido enterrados. La carestía de recursos a nivel de cámaras y el mal estado en el que están algunas de ellas lleva a que la situación siempre se mueva al límite.
Ceuta, por su condición de frontera sur, enfrenta el riesgo de que pueda haber más inmigrantes muertos que son recuperados por la Guardia Civil de sus aguas, incurriéndose en situaciones extremas debido a que, en cualquier momento, puede producirse un naufragio o ser localizados más cuerpos sin vida de jóvenes que buscan el pase siempre en situaciones adversas, confiando en la menor vigilancia.
Este asunto, de hecho, ha sido llevado a sesión plenaria por MDyC y fue objeto de crítica por el personal forense. A esta problemática se suma la derivada de la dificultad en las identificaciones de cuerpos lo que lleva a la ralentización de los entierros.






