Agentes de la Guardia Civil, adscritos a la 1ª Compañía Fiscal y de Fronteras de la Comandancia de Ceuta, han detenido a un varón cuando pretendía el embarque a la Península con casi 27 kilos de hachís escondidos en el coche que conducía.
La intervención se llevó a cabo este fin de semana, ordenándose la entrada en prisión del arrestado por delito contra la salud pública, al ser localizado con la carga de hachís oculta.
Fue la actitud sospechosa del conductor la que llevó a que los agentes procedieran al registro del coche, comprobando que ese comportamiento tenía una razón de ser: escondía droga.

La sagacidad del perro antidroga
El perro especializado en la detección de estos cargamentos marcó la zona lateral del coche, en su parte inferior, lo que llevó a los guardias civiles a dar con los casi 27 kilos de narcótica sustancia.
Así, tal y como explica el Instituto Armado, después de una inspección técnica de la estructura, los guardias civiles descubrieron un sofisticado doble fondo en donde se había escondido el hachís y que se encontraba en el hueco de las taloneras.
El hachís interceptado estaba repartido en 57 bloques.
Un viaje abortado
La intervención de la Guardia Civil dio con el arresto del pasador, el enlace clave en la cadena que alimenta el tráfico de drogas, así como con el decomiso del hachís, que fue remitido al área de sanidad para su análisis y pesaje definitivo.
Ese dato es importante a la hora de que la Fiscalía disponga del informe más acertado para solicitar en su calificación la pena y multa correspondientes por delito contra la salud pública en su modalidad de notoria importancia.
Tras su presentación ante el juez, el detenido deberá responder en los juzgados por la comisión de estos hechos. El tráfico de hachís usando vehículos con dobles fondos es una de las rutas explotadas, intentando sortear los controles del puerto.






