La fragata Reina Sofía de la Armada española ha llevado a cabo el seguimiento de un submarino ruso y un buque auxiliar durante su tránsito por aguas de interés nacional en el Mediterráneo y cercanas a Ceuta, en una operación enmarcada dentro de los dispositivos permanentes de vigilancia de las Fuerzas Armadas.
Según ha informado el Estado Mayor de la Defensa (EMAD), la unidad española mantuvo una monitorización constante de ambas embarcaciones hasta que abandonaron la zona bajo responsabilidad española y continuaron su navegación hacia aguas de jurisdicción portuguesa.
Esta actuación forma parte de un sistema de control continuo que busca garantizar la seguridad marítima y el conocimiento del entorno en áreas estratégicas.
Vigilancia en una zona clave para España
El seguimiento de unidades navales extranjeras en zonas como el Estrecho de Gibraltar o el mar de Alborán se ha convertido en una práctica habitual para la Armada española. Estas áreas representan puntos de gran valor estratégico, ya que concentran importantes rutas marítimas internacionales y conexiones entre el Atlántico y el Mediterráneo.
En este contexto, la presencia de un submarino ruso ha activado los protocolos habituales de vigilancia, que incluyen el acompañamiento discreto y la recopilación de información sobre su trayectoria y características operativas. Las autoridades insisten en que este tipo de actuaciones se desarrollan siempre conforme al derecho internacional, que reconoce el paso de buques militares por aguas internacionales.
No obstante, el incremento de la actividad naval rusa en los últimos años ha llevado a reforzar estos controles, especialmente en zonas cercanas al sur de la península y al norte de África.
Operaciones permanentes de vigilancia y disuasión
La actuación de la fragata Reina Sofía se enmarca en las denominadas Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD), un conjunto de misiones permanentes que las Fuerzas Armadas desarrollan de forma ininterrumpida.
Estas operaciones tienen como objetivos principales:
- Garantizar la soberanía e integridad territorial
- Detectar posibles amenazas en el entorno marítimo
- Asegurar la libertad de navegación
- Mejorar el conocimiento del espacio marítimo
Para ello, las Fuerzas Armadas mantienen un estado de alerta permanente, las 24 horas del día y los siete días de la semana, con unidades desplegadas en diferentes puntos estratégicos. El seguimiento de buques y submarinos extranjeros forma parte esencial de esta labor, permitiendo anticipar riesgos y reforzar la capacidad de respuesta ante cualquier eventualidad.
El papel del Mando Operativo Marítimo
La misión ha sido coordinada por el Mando Operativo Marítimo (MOM), organismo responsable de la planificación, conducción y supervisión de las operaciones navales bajo la autoridad del Jefe de Estado Mayor de la Defensa.
Desde su sede en Cartagena, este mando dirige a las unidades desplegadas en el mar y se integra dentro de la estructura del Mando de Operaciones, que centraliza todas las misiones permanentes de las Fuerzas Armadas.
El trabajo del MOM no se limita a la vigilancia, sino que también incluye:
- La protección del espacio marítimo nacional
- El seguimiento de actividades de interés estratégico
- La coordinación de respuestas ante posibles crisis
- La mejora del conocimiento del entorno marítimo
Este sistema permite a España mantener una presencia constante en el mar, clave para la defensa de sus intereses y la estabilidad regional.
Aumento de la actividad naval rusa
El tránsito de unidades navales rusas por aguas próximas a España se ha intensificado en los últimos años. Este fenómeno se enmarca en la estrategia de proyección naval de Rusia en el Mediterráneo, vinculada a escenarios geopolíticos como el conflicto en Ucrania o su presencia en el norte de África.
En este contexto, la fragata Reina Sofía ya ha participado anteriormente en operaciones similares, realizando el seguimiento de submarinos de la clase Kilo y buques logísticos rusos en rutas estratégicas.
Estas misiones permiten a la Armada recopilar información clave sobre los movimientos y capacidades de estas unidades, contribuyendo a reforzar la seguridad nacional y la capacidad de disuasión frente a actores externos.
Un despliegue permanente de las Fuerzas Armadas
El Mando Operativo Marítimo forma parte de una estructura más amplia que incluye también los mandos terrestre, aéreo, espacial y ciberespacial. En conjunto, alrededor de 850 militares participan diariamente en operaciones de vigilancia y control bajo el Mando de Operaciones.
Este despliegue continuo garantiza una respuesta inmediata ante cualquier incidente, así como una supervisión constante de los espacios de soberanía y de interés nacional.






