La salida procesional de nuestro Padre Jesús Caído y Nuestra Señora de la Amargura de San Juan de Dios ha dejado en la tarde de este Miércoles Santo en Ceuta algunos momentos muy emotivos.
Uno de ellos ha sido la levantá dedicada a Juan Carlos Sánchez, un ceutí que atraviesa un momento delicado de salud y que se encuentra a la espera de realizarse un trasplante de riñón.
Este momento ha sacado las lágrimas de muchos de los hermanos allí presentes, quienes han acompañado a esta familia en estos instantes que han trascendido de lo puramente cofrade para llegar a lo más profundo de los corazones.
El momento de la levantá
Cuando el Cristo ya se encontraba en la calle tras salir de su casa de hermandad y la Virgen salía, el capataz hizo una seña a Juan Carlos Sánchez para que se acercara hasta el paso.
Allí, con voz firme pero visiblemente emocionada, pidió a sus costaleros un esfuerzo especial. Esta no era una levantá más. Era por Juan Carlos Sánchez, padre de dos de sus costaleros.
Y es que, cabe señalar que sus hijos Pedro y Álvaro se encontraban bajo el paso de Nuestro Padre Jesús Caído. Allí, arropados por su familia costalera, escuchaban esas palabras mientras cargaban con el peso de la trabajadera e intentaban contener la emoción.
Algo que era muy complicado. Era imposible no derramar alguna lágrima por lo que significaba este momento para ellos.
En ese instante, la cuadrilla se convirtió en familia, en apoyo y en esperanza. Y la levantá se alzó con más fuerza que nunca, envuelta en un silencio absoluto que pronto se rompió en aplausos.

Juan Carlos, emocionado
Para Juan Carlos Sánchez este también ha sido un momento muy emotivo. “Estoy muy ilusionado, como un niño chico”, aseguraba.
Que sus hijos hayan pensando en él para una levantá es algo imposible de explicar con palabras. También agradece el apoyo y el cariño de toda la hermandad, del equipo de costaleros y los capataces, quienes no han dudado en arroparle en estos momentos.
Un nudo en el estómago y los ojos brillantes reflejaban cómo lo estaba viviendo. Todo ello acompañado también de su mujer, Isabel, que no lo deja solo ni un momento.
Así, esta familia vivió un momento que nunca olvidará. La fe tomó protagonismo y las oraciones compartidas para pedir un riñón para Juan Carlos se dejaron sentir.
Tras esta levantá, la procesión continuó su recorrido y Juan Carlos junto a ellos, junto a los Sagrados Titulares, hasta donde el cuerpo le permitiera.
Un momento inolvidable
Este momento ha quedado grabado en la memoria de todos. Un recordatorio de que, más allá de la tradición, la Semana Santa también es estar al lado de quienes lo necesitan, convertir el dolor en fuerza y la esperanza en algo que se puede sentir en cada paso.
Hoy, Ceuta no solo acompañó a sus titulares. También se volcó, aunque fuera por unos segundos, con Juan Carlos Sánchez para que esta petición llegara lo más alto posible.







Ánimo juan Carlos
Que la esperanza y el ánimo nunca falten.
Mucho ánimo amigo Carlos
Un abrazo