La iglesia de San Francisco se convirtió en el escenario perfecto para acoger un concierto de música sacra que cautivó a todos los asistentes. Bajo el título de ‘Divina Harmonía’, la velada destacó por su sensibilidad artística y la calidad interpretativa de las intérpretes.
El público respondió con entusiasmo a una propuesta que combinó tradición, espiritualidad y una cuidada selección de repertorio. Desde el primer momento, el ambiente estuvo marcado por una atmósfera de recogimiento y emoción, logrando una conexión especial entre artistas y espectadores.
La organización del evento resultó impecable, con una ejecución que permitió que todo transcurriera de manera perfecta, cumpliendo con las expectativas y dejando una excelente impresión entre los asistentes.
Un grupo de gran talento
El grupo estuvo formado por las músicas Zuberoa Aznárez Mauleón y Gloria Aleza Zaragozá, intérpretes con amplias trayectorias en el ámbito de la música antigua. Su dominio de múltiples instrumentos aportó una riqueza sonora especialmente destacable.
Entre los instrumentos utilizados se encontraron la viola de rueda, la viola da gamba, la nyckelharpa, el rabel, así como distintas flautas y cuerdas históricas, lo que permitió ofrecer un abanico de matices y colores musicales de gran diversidad.
El carácter ecléctico del grupo, unido a su versatilidad interpretativa, convirtió el concierto en una experiencia única, donde cada pieza fue interpretada con rigor, sensibilidad y una cuidada puesta en escena.
Un programa de gran belleza
El programa, titulado ‘Divina Harmonía: Voces y sonidos del Cielo’, incluyó una selección de obras representativas del repertorio medieval y renacentista, con piezas procedentes de fuentes como el Llibre Vermell de Montserrat o el Códice de las Huelgas.
Entre las composiciones interpretadas destacaron títulos como ‘Laudemus virginem’, ‘O virtus sapientiae’ de Hildegard von Bingen, o las cantigas de Alfonso X, que fueron recibidas con gran interés por parte del público.
El concierto concluyó con una cálida ovación, reflejo del éxito de una propuesta que combinó calidad, emoción y una cuidada ejecución, confirmando que la velada se desarrolló de forma perfecta en todos sus aspectos.





