Las áreas sanitarias de Ceuta y Melilla mantienen el recurso a medios externos en la asistencia sanitaria por debajo del 5 % del gasto total, según ha informado el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa).
Este porcentaje es considerado ejemplar dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS) y refleja un modelo eficiente, centrado en la prestación directa de servicios a la ciudadanía.
El recurso a medios externos incluye únicamente aquellos servicios que no forman parte del núcleo asistencial del hospital o que requieren apoyo técnico especializado.
Ingesa ha explicado que esta práctica se limita a situaciones puntuales y debidamente justificadas, como refuerzos coyunturales ante acumulación de bajas médicas o para prestaciones no incluidas todavía en la cartera propia de servicios.

Servicios concertados y su justificación
En las áreas sanitarias de Ceuta y Melilla se externalizan, de manera habitual, suministros químicos de producción industrial, como oxigenoterapia, así como servicios de seguridad, limpieza y mantenimiento de equipos técnicos.
También se recurre a transporte sanitario especializado cuando es necesario, ya que es inviable que un hospital disponga de aviones o helicópteros propios.
En cuanto a actuaciones asistenciales secundarias, el recurso a la externalización se realiza únicamente para garantizar la continuidad del servicio mientras se completan los procedimientos administrativos necesarios, como la Oferta de Empleo Público (OPE).
Por ejemplo, en el caso de la prestación logopédica, Ingesa opta por concertar el servicio temporalmente hasta que se cubran las plazas con personal fijo.
El organismo enfatiza que, incluso en estos casos, la concertación se realiza dentro del esquema de gestión directa, sin delegar decisiones en proveedores privados. "El recurso, siempre puntual y justificado, a la concertación realizado en las áreas sanitarias de Ceuta y Melilla es plenamente conforme con la Ley General de Sanidad", señala el informe.
Datos de gasto y tendencia descendente
El Tribunal de Cuentas ha indicado que en Melilla, las obligaciones reconocidas netas derivadas de la externalización ascendieron a 4.444.599 euros en 2022, reduciéndose a 4.319.966 euros en 2023. Estos montos representan apenas un 5,09 % y 4,79 %, respectivamente, de los gastos totales de las áreas sanitarias.
Esta reducción es fruto de la incorporación progresiva de tecnología avanzada, como la Resonancia Magnética Nuclear (RMN) y la Tomografía Axial Computerizada (TAC), que permite que los hospitales y centros gestionados directamente realicen la mayor parte de las pruebas y diagnósticos internamente. Según Ingesa, estas inversiones han generado ahorros superiores a medio millón de euros anuales.
Servicios en fase de implantación
En servicios recientemente incorporados a la cartera, como logopedia, la externalización se mantiene de forma temporal hasta completar la cobertura de plazas mediante OPE. Esto asegura que los pacientes reciban atención inmediata y evita interrupciones en la prestación de servicios esenciales.
Ingesa subraya que esta estrategia demuestra la vocación de servicio público de las áreas sanitarias, ya que se prioriza la atención de los ciudadanos sin depender permanentemente de proveedores externos. La concertación transitoria se limita estrictamente al tiempo necesario para cubrir las plazas y siempre bajo supervisión directa del servicio público.

Comparación con otros modelos
El informe destaca que la gestión directa en Ceuta y Melilla contrasta con modelos de privatización, como el llamado “modelo de quironización sanitaria” en la Comunidad de Madrid.
Este modelo ha generado beneficios millonarios para grupos privados, alcanzando 669 millones de euros de EBITDA, mediante conciertos y concesiones sistemáticas que trasladan recursos públicos hacia intereses privados.
En cambio, la gestión directa garantiza que más de treinta especialidades médicas se ofrezcan con medios tecnológicos modernos y amplias plantillas de profesionales.
Ingesa asegura que la gestión directa no solo protege la calidad asistencial, sino que también mantiene un control financiero y legal exhaustivo, gracias a la fiscalización permanente de la Intervención General de la Seguridad Social.
Inversión y sostenibilidad
Desde 2018, las áreas sanitarias de Ceuta y Melilla han experimentado un incremento sostenido de inversión en tecnología, recursos humanos y medios materiales.
Esta política ha permitido reducir la dependencia de proveedores externos y mejorar la capacidad de respuesta sanitaria frente a las necesidades de la población. El Anteproyecto de Ley de Gestión Pública e Integridad del SNS, aprobado en febrero por el Consejo de Ministros, refuerza este modelo.
La norma establece que cualquier CCAA que quiera externalizar la gestión de un hospital deberá justificarlo mediante informe previo, asegurando que la privatización solo se utilice cuando sea imposible prestar el servicio directamente y se cumplan criterios de calidad, accesibilidad y sostenibilidad financiera.
Un modelo de referencia en el SNS
Gracias a estas medidas, las áreas sanitarias de Ceuta y Melilla se consideran un ejemplo dentro del Sistema Nacional de Salud, tanto por la amplitud de servicios como por la gestión eficiente y transparente.
La combinación de tecnología avanzada, plantillas completas y planificación estratégica reduce la externalización y mantiene la atención centrada en los pacientes.
La estrategia aplicada en estas ciudades autónomas evidencia que la gestión pública directa, con control y planificación adecuados, puede ofrecer una asistencia sanitaria de alta calidad, eficiente y sostenible, sirviendo como referencia frente a modelos de privatización.






