El magistrado juez del Penal Dos condenó ayer a un joven por una falta de lesiones a una multa de 400 euros y al pago de una indemnización de 300 en favor de un agente de la Benemérita al que lesionó a las 6:45 horas del 6 de agosto pasado. Todo ello, después de que el Ministerio Fiscal rebajara su petición inicial, que era en base a un delito de atentado. De tal modo, queda probado que tras bajarse de un taxi, con evidentes síntomas de haber ingerido alcohol, el condenado se avalanzó sobre un cabo de la Guardia Civil asegurando que “después de cómo me ha tratado la Local, un agente tiene que cobrar hoy”.





