El magistrado titular de la plaza número 2 de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Ceuta ha dictado una sentencia condenatoria contra un joven por un delito de conducción bajo los efectos de drogas.
El acusado reconoció los hechos durante el procedimiento y aceptó la pena impuesta, consistente en cuatro meses de multa con una cuota diaria de 10 euros, lo que implica una responsabilidad personal subsidiaria de un día de prisión por cada dos cuotas no satisfechas en caso de impago.
Esta conformidad evitó la celebración de un juicio con práctica de prueba.
Asimismo, la sentencia establece la privación del derecho a conducir vehículos a motor durante un periodo de ocho meses y dos días, una medida accesoria habitual en este tipo de delitos contra la seguridad vial.
Atenuante por dilaciones indebidas
En la resolución, se ha tenido en cuenta la concurrencia de una atenuante de dilaciones indebidas, dado que los hechos se remontan al año 2023, lo que ha influido en la determinación final de la pena impuesta al acusado.
Esta circunstancia supone el reconocimiento de que el procedimiento ha sufrido una demora superior a la razonable, sin que dicha dilación sea atribuible al procesado, lo que conlleva una reducción de la responsabilidad penal conforme a la normativa vigente.
¿Qué ocurrió en este accidente?
Según los hechos probados, sobre las 19:20 horas del 12 de septiembre de 2023, el acusado circulaba con un vehículo por la zona de la cuesta de Caballería cuando se produjo una colisión frontal con otro turismo que transitaba correctamente por el mismo carril.
El vehículo contrario era de la marca Citroën, y el impacto se produjo mientras el acusado conducía con sus capacidades psicofísicas afectadas, circunstancia determinante para la calificación penal de los hechos.
En concreto, el conductor había consumido previamente drogas tóxicas o sustancias estupefacientes, en particular hachís, lo que comprometía su aptitud para la conducción y generaba un riesgo evidente para la seguridad del tráfico.
El acuerdo previo entre las partes evitó la celebración de la vista oral que estaba fijada para este miércoles.







Conducir en estado de embriaguez o drogado es pan peligroso como darle una pista cargada a un mono.
Son ASESINOS en potencia. Las penas son ridículas.