Contar con varios medios de pago, como el dinero en efectivo, para hacer frente a emergencias en Ceuta, crisis o incluso guerras es una de las advertencias que realizan diferentes entidades financieras a los ciudadanos.
El uso del efectivo ha ido perdiendo protagonismo con el paso del tiempo. Hace años era habitual llevar siempre billetes y monedas encima, mientras que hoy la mayoría de los pagos se realizan con tarjeta bancaria, teléfono móvil o incluso relojes inteligentes.
Hasta las pequeñas deudas entre amigos o familiares suelen resolverse mediante transferencias inmediatas como Bizum.
Aun así, distintas instituciones financieras siguen aconsejando disponer de cierta cantidad de dinero en efectivo ante posibles imprevistos com es el caso de una guerra.
Un ejemplo reciente que muchos ciudadanos recuerdan fue el apagón del pasado mes de abril. Durante aquellas horas, numerosos terminales de pago dejaron de funcionar en la península debido a la falta de electricidad y de conexión, lo que provocó que únicamente pudieran pagar en efectivo quienes acudían a los comercios que permanecían abiertos.
Además, el contexto internacional actual, marcado por varios conflictos armados, también refuerza la idea de contar con dinero en efectivo disponible.
Qué aconseja el Banco de Suecia, la última institución europea en pronunciarse
La última institución en pronunciarse al respecto ha sido el Banco de Suecia. La entidad ha difundido una recomendación dirigida a la población para que disponga de casi 100 euros en efectivo y tenga tarjetas de más de una red para así tener distintos métodos de pago para afrontar disrupciones temporales, crisis o incluso guerras.
A partir de esta recomendación general, el banco plantea cuatro pautas concretas. La primera consiste en que cada hogar guarde unas 1.000 coronas por adulto en efectivo, lo que equivale aproximadamente a 93 euros.
En segundo lugar, aconseja disponer de al menos dos tarjetas que funcionen en redes distintas, por ejemplo una Visa y otra MasterCard, con el objetivo de poder utilizar una alternativa si una red presenta problemas.
La tercera recomendación es contar con sistemas de pago a través del teléfono móvil en caso de que fallen los pagos tradicionales con tarjeta.
Por último, quienes utilicen servicios como Google Pay o Apple Pay deberían conservar también sus tarjetas físicas.
Estas recomendaciones proceden de un país donde los pagos digitales están muy extendidos y el uso del efectivo es reducido.
El valor total de las coronas en circulación representa menos del 1% del PIB sueco, mientras que en la zona euro los billetes equivalen a cerca del 11%. Además, menos del 10% de la población afirma pagar habitualmente en metálico.

¿Por qué 93 euros y no otra cantidad?
La nota del Banco de Suecia justifica estas 1.000 coronas como la cantidad que permite cubrir los gastos esenciales de un adulto durante una semana. Por eso se recomienda 1.000 coronas por adulto (93 euros), aunque también añade el banco que cada caso es diferente y que la cantidad dependerá de los gastos que tenga cada familia.
Asimismo, se aconseja que ese fondo de efectivo incluya billetes de distintos valores, para facilitar su uso en diferentes situaciones. También se recuerda que, para que el sistema monetario funcione correctamente, el efectivo debe seguir utilizándose con cierta regularidad, por lo que se anima a emplearlo de vez en cuando.
¿En España hay alguna recomendación sobre el dinero en efectivo?
En nuestro país no existe una indicación específica sobre cuánto dinero en efectivo conviene guardar en casa. Lo que sí aconseja el Banco de España es disponer de un fondo de emergencia destinado a afrontar gastos inesperados.
No obstante, esta institución no señala que deba tratarse necesariamente de dinero en efectivo, sino que recomienda mantenerlo en cuentas a la vista, es decir, en productos que permitan disponer del dinero de forma inmediata.
En cuanto a la cantidad, se sugiere contar con un colchón equivalente a entre tres y seis meses de gastos fijos.
En España el efectivo continúa teniendo una presencia más relevante que en otros países de la zona euro, lo que probablemente explica la ausencia de una recomendación concreta.
Tanto el Banco de España como el Banco Central Europeo defienden un sistema de pagos con múltiples alternativas, en el que los ciudadanos puedan elegir entre diferentes métodos.
Según los datos del Banco de España, el 57% de los consumidores sigue utilizando el efectivo como principal forma de pago en establecimientos físicos. La tarjeta bancaria ocupa el segundo lugar, con un 27% de preferencia en las compras realizadas en tiendas.






