A la lista de proyectos anunciados por Ingesa en los últimos días se unen otros dos más. Ambos se plantean a medio plazo y toman por escenario el Hospital Universitario de Ceuta.
Son, en concreto, la implantación de una unidad de custodia para atender presos y la apertura de parte de una planta para habilitar habitaciones individuales, según trasladan a El Faro fuentes oficiales.
La primera se constituye como un servicio esencial para asistir a personas privadas de libertad. Esta prestación es esencial en casos que no pueden ser asistidos únicamente por el equipo de enfermería penitenciaria del centro en el que están encarcelados.
“Una necesidad”
Aseguran que “es una necesidad” y que se conformará en una “una zona pequeña” del HUCE. Estas áreas dentro de los hospitales se constituyen como recintos de seguridad. Al mismo tiempo que se garantiza la atención sanitaria avanzada, se salvaguarda la retención del paciente.
El propósito de asignar un espacio para este fin es de impedir su fuga y evitar agresiones hacia los empleados. Asimismo, también asegura un tratamiento adecuado y las visitas de los familiares, tal y como indican desde Proyecto Prisiones.
La entidad indica que, para que cumplan su función, deben ser “una especie de pequeña prisión” dotada de barreras arquitectónicas. Está cerrada al público y solo puede acceder a ella personal autorizado.
Más habitaciones individuales
La segunda iniciativa consiste en la ampliación de habitaciones individuales disponibles en el HUCE. El plan contempla la apertura de parte de una planta para instalar nuevas estancias de este tipo.
“Cuantas más, mejor”, indican las fuentes a este medio. “Ya en Maternidad y en Ginecología lo son”, mencionan. La intención es dotar de estas salas al ala quirúrgica y al área de Medicina Interna. “Quizá no da para todo, pero la meta es preparar todas las que sean posibles”, detallan.
Ambos proyectos son a medio plazo. La razón por la que no se inician con brevedad es por la necesidad de finalizar las labores de mantenimiento actualmente en curso. “Es preciso pintar en todo el HUCE, cambias la infraestructura. Todo ello lleva tiempo”, concretan.
Rehabilitación
El clínico de Loma Colmenar está inmerso en un proceso de renovación. Este abarca desde las camas, la pintura y los sectores de las ventanas hasta la sustitución del mobiliario, específicamente, de los televisores, las cortinas, los estores y los sillones.
Estos últimos ya están adquiridos, pero su llegada está pendiente de la resolución de un recurso. El proyecto comenzó en 2024, año en el que se anunció la inversión. Poco a poco se producen los cambios, que se desarrollan de forma escalonada.
La idea es mejorar todas las salas del hospital, incluidas las dos plantas que sirvieron de base para el centro de salud del Tarajal durante la construcción del nuevo edificio. “La idea es retornarlas”, remarcan.
Camas del HUCE
Las mismas fuentes oficiales manifiestan que en el presente “no existe una gran necesidad de camas”, aunque sí que se dan “picos”. Este es el motivo por lo que no están en uso los dos espacios que acogieron la actividad asistencial del Tarajal.
“El HUCE tiene un promedio de pacientes en torno a los 100 y a los 120 hospitalizados a diario. Tiene una capacidad máxima de 247. Están instaladas 167”, mencionan. Parte de esta actualización de material incluye a los lechos de la UCI.
Fueron reemplazados catorce por otros equipados con funciones avanzadas. Los nuevos incluyen barandillas para evitar que el usuario quede atrapado, sirenas que advierten sobre caídas y diferentes opciones para cambiar la postura de la persona ingresada, lo que permite que no se generen lesiones.







Ni siquiera son capaces de crear una UCI pediátrica o neonatal por falta de personal especializado, y ahora ¿piensan en una unidad para atender a internos que cumplen medidas judiciales en el Centro Penitenciario "Mendizábal"?
Sabedores de la importancia de una unidad neonatal con personal altamente especializado, y lo digo por experiencia porque en Cádiz salvaron a mí hijo en verano de 2001 ( nuestro primer hijo), y una p....vía en el occipital lo reanimó al estar totalmente deshidratado por una diarrea crónica que fue diagnosticada por ese extraordinario equipo de Pediatría por una intolerancia a las proteínas de vaca.
¡Ver para creer!
Y tan solo han pasado 24 años de esa incompetencia de un equipo pediátrico liderado por un médico que solo paseaba la fachada ( el "maqueo" ) de planta en planta, y no como otros grandes médicos como lo fueron el Dr Verdú, Dra.. Soralla,...y nuestros adorables médicos vocacionales, la Dra. Amorcito y el irrepetible Dr. Abdelkrim ( que en otra vida y en otras circunstancias familiares, hubiese sido nuestro Dr. House).
Pues estate al tanto de tus hijos y no de los presos... jajaja ten cuidado y dale mucho zumitoo
Llevan años. Desde mucho antes de mudarse al centro nuevo mareando la perdiz con la unidad de custodia.
Eso no se hace ni de coña.