Este año se han registrado casos incluso de niñas de 13 años que han acudido a la Oficina de Asistencia a las Víctimas. El 66% en 2011 las interpusieron menores de 30 años
Los jóvenes ceutíes son los que más denuncias presentan por casos de violencia de género, siendo más común el maltrato verbal que el físico. De hecho, tan sólo el 3% de las denuncias corresponden a personas mayores de 50 años y la mayor parte a personas que aún no han cumplido los 30.
Desde la Oficina de Asistencia a las Víctimas de Delitos Violentos y contra la Libertad Sexual de Ceuta, su responsable, Carlos Aguilera, ha manifestado que los datos hablan por sí solos. Si el pasado año un 66% de los casos de denuncias eran interpuestas por personas de entre 18 y 30 años, este año la cifra se ha incrementado incluso por encima del 70%. “Incluso hemos tenido casos de niñas de 13 años, algo que puede parecer incomprensible como niños de esta edad estén ya en los juzgados”. A juicio de Aguilera lo que conllevan estas estadísticas en las que no son casos aislados los de jóvenes que ponen denuncias a sus parejas con menos de 18 años, es un problema de base en el que la educación tiene mucho que ver. “El aumento ha sido significativo también en lo que respecta a denuncias de jóvenes a sus padres”, añade.
Hace dos años salían a la luz los resultados de un informe que aseguraba que uno de cada tres adolescentes corre el riesgo de convertirse en maltratador. Esta es una de las principales conclusiones del estudio Igualdad y prevención de la violencia de género en la adolescencia y juventud que llevó a cabo la Universidad Complutense y el Ministerio de Igualdad en el que participaron 11.020 chicos de 17 años de media.
Otro dato inquietante que se desvelaba es que el 4,9% de las adolescentes ya ha sido víctima de algún tipo de violencia física o psicológica por parte del sexo opuesto. Una de cada cinco, además, podría ser maltratada en el futuro “porque justifica el sexismo, y la agresión como forma de enfrentarse a conflictos”, decía el informe. Los porcentajes se han incrementado y en Ceuta desde la Oficina de Atención a las Víctimas aseguran que es un dato que hay que tomar muy en serio.
La necesidad de un mediador, vital
La mayor parte de los casos que atienden en la Oficina de Atención a las Víctimas requieren la figura de un mediador, un papel clave en los procesos de separación entre parejas y que trata de que los conflictos se resuelvan de manera sosegada introduciendo grises “y no blancos o negros, como suelen ver los protagonistas del proceso los hechos”. Entre las propuestas de la Consejería de Asuntos Sociales se encontraba la de poner en marcha un Servicio de Mediación gratuito pero de momento se ha quedado en intención.






