El colegio Rosalía De Castro ha celebrado en Ceuta este jueves una de las jornadas más especiales y esperadas del curso: el Carnaval.
El centro ha vivido su Carnaval a lo grande, con una temática muy especial: la AD Ceuta.
Desde las 10:00 horas, las inmediaciones del colegio se llenaron de blanco y negro, ilusión y ambiente festivo.

Todos a una
Madres y padres se acercaron para acompañar a los más pequeños en una celebración en la que no faltó detalle.
Cada curso asumió un papel diferente dentro del universo que envuelve a la AD Ceuta, logrando que el espíritu del equipo de la ciudad se sintiera con fuerza.
Una imagen tierna
Los alumnos de Infantil fueron los encargados de aportar una de las imágenes más tiernas de la jornada.
Caracterizados como balones de fútbol, desfilaron con dulzura. Aunque algunos se mostraban algo tímidos ante la atenta mirada de madres, padres y vecinos que salían a las ventanas para disfrutar del desfile, lo cierto es que estos se lo pasaron en grande.
Los futbolistas
El alumnado de Primero de Primaria se metió en la piel de los verdaderos protagonistas del terreno de juego: los futbolistas.
Vestidos con la equipación del equipo, representaron a quienes hacen posible cada partido y cada celebración.
Con energía y actitud, demostraron que el equipo de la Ciudad une mucho más de lo que se pueda pensar.
Caballati
Por su parte, Segundo de Primaria rindió homenaje a una figura muy querida por la afición: la mascota del club, Caballati.
Los niños y niñas recrearon al simpático personaje, fundamental en la animación de los encuentros y siempre dispuesto a arrancar una sonrisa o abrazar a la afición.
Servicios Médicos
Tercero de Primaria asumió un papel imprescindible en cualquier evento deportivo: el de los Servicios Médicos.
Caracterizados como sanitarios, recordaron que detrás de cada partido existe un dispositivo humano preparado para atender cualquier incidencia.
Y, aunque recordaron que están en huelga, no podían no acudir a este evento.
Con este disfraz, los alumnos han recordado una parte esencial de cada partido que, aunque a veces pasa desapercibida, es de las más importantes.
Árbitros
Otro eslabón importante lo puso Cuarto de Primaria, que asumió el papel más complicado: el de los árbitros.
Con silbato en mano y tarjetas en el bolsillo, desfilaron con personalidad y sentido del humor. Incluso se atrevieron a sacar tarjeta roja a El Faro, en un gesto divertido que arrancó risas entre los asistentes.
Este detalle demostró que el Carnaval es eso, espacio para la creatividad y las bromas.
Grada de animación
Quinto de Primaria, por su parte, fue el encargado de recrear el ambiente de las gradas. Representaron a los grupos de animación Frente Ketama y Grada Sur, llevando alegría, cánticos y entusiasmo.
Su energía logró trasladar a las calles de la barriada la atmósfera divertida y de sentimiento caballa que se vive en cada encuentro del equipo caballa, con el toque especial de unos niños disfrutando del carnaval.
Un baile animado
Cada curso preparó además un baile especial que fue escenificado frente a las familias. Las coreografías, ensayadas durante días junto a sus docentes, pusieron el broche artístico a la jornada en la calle.
Aunque el final no llegó sin antes entonar el himno de la AD Ceuta. Todos prestaron su voz. No solo los pequeños lo cantaron con entusiasmo, madres y padres se unieron con simpatía, evidenciando el fuerte vínculo que une a la ciudad con su equipo.
A pedir de boca
Los disfraces fueron elaborados con la colaboración de alumnado y profesorado, en una iniciativa surgida del claustro.
El resultado ha sido una celebración marcada por la unión, el ambiente festivo y, sobre todo, el amor por la tierra, por el equipo y por un equipo educativo que ha demostrado que cuando todos trabajan con el mismo objetivo, todo sale a pedir de boca.





