Sobre la mesa siguen las opciones de implantar los de Fisioterapia, Terapia Ocupacional o Turismo y la UGR es consciente de que sobra demanda para ampliar el de Enfermería (“tenemos 140 alumnos y si contásemos con 200 plazas las llenaríamos”), pero antes de dar cualquier paso en ese sentido hay que encontrar la forma de cuadrar el círculo.
“El nuevo campus va a dar una nueva dimensión a la vida universitaria de Ceuta y el gran reto para este curso es, con todos los agentes de la comunidad educativa y el resto de la sociedad ceutí, mantener nuestro nivel de calidad”, apuntó el rector en declaraciones a los medios.
“El Grado de Informática”, reconoció, “ha pasado momentos delicados pero la titulación va a salir adelante y no hay ningún miedo al respecto, aunque habrá que estudiar sinergias con la UNED y fórmulas semipresenciales para ofrecer a los ceutíes mayores posibilidades de formación con los recursos que ya tenemos en forma de especializaciones como Contabilidad o titulaciones como Fisioterapia”.
Por ahí pidieron a Lodeiro que camine hasta que termine su mandato los decanos de las facultades de Educación y Humanidades y de Ciencias de la Salud de Ceuta, Ramón Galindo y Rafael Guisado, a quienes el rector aseguró que sus demandas “serán atendidas” durante las alocuciones que siguieron a la lección magistral pronunciada por el catedrático de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga, Miguel Ángel Santos Guerra, y que precedieron al canto coral del tradicional ‘Gaudeamus Igitur’.
“Sabéis de nuestra apuesta por Ceuta”, aseguró Lodeiro, que quiso “agradecer” tanto al Ministerio de Educación como a la Ciudad Autónoma su “apoyo” a la UGR en el campus local, aunque el rector no escatimó reproches a las instituciones por las “zozobras” en que ha mantenido a la Universidad por la falta de un “marco estable de financiación” que asegure que la enseñanza no se va a convertir “en mercancía, en un negocio para obtener pingües beneficios”.






