El rector de la Universidad de Granada (UGR), Francisco González Lodeiro, inauguró ayer oficialmente en la Facultad de Educación y Humanidades, que presumiblemente acogió por última vez un acto de esta naturaleza, el año universitario en la ciudad autónoma con un mensaje de optimismo. No están las cosas, por mucho campus que se esté habilitando en el antiguo acuartelamiento del Teniente Ruiz, para alharacas, pero la institución nazarí no contempla la hipótesis de recortar su oferta formativa en Ceuta. Ni se va a suprimir el Grado de Ingeniería Informática ni se renuncia a implantar otros nuevos.
Sobre la mesa siguen las opciones de implantar los de Fisioterapia, Terapia Ocupacional o Turismo y la UGR es consciente de que sobra demanda para ampliar el de Enfermería (“tenemos 140 alumnos y si contásemos con 200 plazas las llenaríamos”), pero antes de dar cualquier paso en ese sentido hay que encontrar la forma de cuadrar el círculo.
“El nuevo campus va a dar una nueva dimensión a la vida universitaria de Ceuta y el gran reto para este curso es, con todos los agentes de la comunidad educativa y el resto de la sociedad ceutí, mantener nuestro nivel de calidad”, apuntó el rector en declaraciones a los medios.
“El Grado de Informática”, reconoció, “ha pasado momentos delicados pero la titulación va a salir adelante y no hay ningún miedo al respecto, aunque habrá que estudiar sinergias con la UNED y fórmulas semipresenciales para ofrecer a los ceutíes mayores posibilidades de formación con los recursos que ya tenemos en forma de especializaciones como Contabilidad o titulaciones como Fisioterapia”.
Por ahí pidieron a Lodeiro que camine hasta que termine su mandato los decanos de las facultades de Educación y Humanidades y de Ciencias de la Salud de Ceuta, Ramón Galindo y Rafael Guisado, a quienes el rector aseguró que sus demandas “serán atendidas” durante las alocuciones que siguieron a la lección magistral pronunciada por el catedrático de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga, Miguel Ángel Santos Guerra, y que precedieron al canto coral del tradicional ‘Gaudeamus Igitur’.
“Sabéis de nuestra apuesta por Ceuta”, aseguró Lodeiro, que quiso “agradecer” tanto al Ministerio de Educación como a la Ciudad Autónoma su “apoyo” a la UGR en el campus local, aunque el rector no escatimó reproches a las instituciones por las “zozobras” en que ha mantenido a la Universidad por la falta de un “marco estable de financiación” que asegure que la enseñanza no se va a convertir “en mercancía, en un negocio para obtener pingües beneficios”.
Sobre la mesa siguen las opciones de implantar los de Fisioterapia, Terapia Ocupacional o Turismo y la UGR es consciente de que sobra demanda para ampliar el de Enfermería (“tenemos 140 alumnos y si contásemos con 200 plazas las llenaríamos”), pero antes de dar cualquier paso en ese sentido hay que encontrar la forma de cuadrar el círculo.
“El nuevo campus va a dar una nueva dimensión a la vida universitaria de Ceuta y el gran reto para este curso es, con todos los agentes de la comunidad educativa y el resto de la sociedad ceutí, mantener nuestro nivel de calidad”, apuntó el rector en declaraciones a los medios.
“El Grado de Informática”, reconoció, “ha pasado momentos delicados pero la titulación va a salir adelante y no hay ningún miedo al respecto, aunque habrá que estudiar sinergias con la UNED y fórmulas semipresenciales para ofrecer a los ceutíes mayores posibilidades de formación con los recursos que ya tenemos en forma de especializaciones como Contabilidad o titulaciones como Fisioterapia”.
Por ahí pidieron a Lodeiro que camine hasta que termine su mandato los decanos de las facultades de Educación y Humanidades y de Ciencias de la Salud de Ceuta, Ramón Galindo y Rafael Guisado, a quienes el rector aseguró que sus demandas “serán atendidas” durante las alocuciones que siguieron a la lección magistral pronunciada por el catedrático de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga, Miguel Ángel Santos Guerra, y que precedieron al canto coral del tradicional ‘Gaudeamus Igitur’.
“Sabéis de nuestra apuesta por Ceuta”, aseguró Lodeiro, que quiso “agradecer” tanto al Ministerio de Educación como a la Ciudad Autónoma su “apoyo” a la UGR en el campus local, aunque el rector no escatimó reproches a las instituciones por las “zozobras” en que ha mantenido a la Universidad por la falta de un “marco estable de financiación” que asegure que la enseñanza no se va a convertir “en mercancía, en un negocio para obtener pingües beneficios”.