Este cañonazo fue escrito hace un tiempo no muy lejano, pero volvemos a lo mismo cada dos por tres.
Con toda tristeza e impotencia lo vuelvo a sacar a la luz. Clamar en el desierto no sirve para nada, pero uno se desahoga gritando al viento.
En el instituto en el que trabajo faltan conserjes; se alega que están por cubrir las plazas del Concurso de Traslados, jubilaciones y bajas laborales que no sustituyen.
En el turno de la mañana Gloria y Jesús abren las puertas pero no podrán dar abasto con un volumen de trabajo que requiere más personal: mil alumnos, fotocopias de profesores, atender a padres que recogen a sus hijos, avisar a alumnos, anotar las faltas de primera hora, ir a Correos, controlar la salida en el recreo de los bachilleratos. Los compañeros deben intentar que todo funcione como si la plantilla estuviera completa. ¿Qué respuesta nos da la Administración?
Al parecer, el tema no depende del Ministerio de Educación sino de otro Ministerio que tiene la potestad de contratar a este personal laboral.
¿Y mientras tanto?
No sé elaboró un listado para cubrir bajas de conserje? ¿Dónde está el listado? ¿ Y esos compañeros?
Pues así andamos, esperando que nadie caiga enfermo, rule por las escaleras o cualquier aciago imprevisto.
Hacer funciones que no son las nuestras no soluciona nada. Que si faltan limpiadores, pues todos limpiamos. Que si no hay conserjes, pues a cubrir la labor de ellos. Y no es por cruzarnos de brazos, es que así no funciona la cosa.
Unas administraciones se echarán las culpas a otras y “la casa sin barrer”.
Patry, una compañera que fue contratada por el plan de empleo, estuvo con nosotros unos meses haciendo un trabajo impecable. Nos despedidos de ella muy emocionados pues en diciembre dejaría de trabajar al terminar su contrato por el Plan de eEpleo.
Toda la comunidad educativa debe saber que así no podemos funcionar, que es imposible ofrecer una educación de calidad cuando nos sentimos abandonados.
Si ustedes ven padres, profesores o alumnos esperando haciendo cola en cualquier momento puntual, sepan que el único conserje que tenemos en el edificio principal del IES Luis de Camoens habrá sido requerido para otras funciones. No sería mala idea preparar un cartel que rezara: “El conserje no puede atenderle en estos momentos; perdonen la demora y pregunten en al Ministerio”. Ahí lo dejo.






