Señalan que todas las novedades presentadas por el PP han estado “vigentes durante la dictadura de Franco con el resultado conocido por todos: una educación clasista y un desproporcionado de personas expulsadas del sistema, a lo que se debe añadir una preocupante degradación de la Formación Profesional, condenada a ser una alternativa residual para los alumnos menos dotados”.
Afirman que el sistema educativo español necesita reformas encaminadas a mejorar la forma de enseñar, sin embargo el PP lo que presenta son mejoras en la forma de depurar. Convertir la enseñanza en una peculiar “gincana” que va dejando “cadáveres académicos” por el camino es un forma radicalmente obsoleta de entender la educación en el Siglo XXI, y contraria a todas las experiencias positivas conocidas en el mundo educativo.. No es descartable la imposición de la tarima y del “reglazo” como método pedagógico de referencia, al fin y al cabo, para el sector que inspira al PP en esta materia, “la letra con sangre entra”.
PSOE
Por su lado el secretario de Educación y Cultura del PSOE de Ceuta, Manuel Hernández, ha afirmado que “la aprobación del Anteproyecto de Ley de reforma educativa es la respuesta a un modelo ideológico, que no contribuye a crear la escuela de calidad, sino que recupera la mala escuela del pasado”. A juicio del dirigente socialista, la LOMCE “nos lleva al modelo de hace 30 años”.
Hernández, ante el contenido de la contrarreforma educativa de Wert, afirma que se trata de “un paso más en la ruptura de la equidad en la educación”, ya que “uno de sus propósitos es imponer la segregación temprana mediante reválidas al final de cada etapa educativa”, considerando que este planteamiento por parte del Ministerio “carece de diagnóstico riguroso para su elaboración”, además “se utiliza la evaluación como un instrumento de selección y no como una herramienta de mejora”. El gobierno llama evaluaciones externas al final de cada etapa a lo que serán reválidas en la ESO y bachillerato como un modelo de evaluación “pero en realidad es la excusa para la selección”.
El socialista ha puesto de manifiesto que “la LOMCE solo tiene una memoria económica de 300 millones de euros a partir de 2016”. Y recordó que “solo la LOE tuvo con su aprobación 1.400 millones de euros para su implantación”. De esta manera, “resulta muy complicado mejorar en rendimiento y abandono escolar”.
Haciendo referencia al aprendizaje subrayó que “se suprimirán materias optativas a cambio de reforzar asignaturas troncales como matemáticas, ciencias y lenguas, incluido el inglés”, pero matizó que “lo que va a afectar al aprendizaje son el descenso de profesores y el aumento de las ratios impuesto para este curso”. Hernández hizo constancia que “se trata de un proyecto recentralizador y que va en contra de la participación de la comunidad educativa”.






