Pastor ha aludido, primero, al dinero que se lleva desembolsando el Ejecutivo por estas bonificaciones: en los presupuestos de 2012, más de 330 millones de euros y 2.510 millones en los últimos 8 años. La ministra insiste en la necesidad de que los recursos públicos sean destinados al ciudadano que realmente tiene derecho a la subvención, evitando que se lucren de este descuento quienes no lo tienen.
En su intervención ha afirmado que casi un millón de euros del presupuesto en 2011 fue a parar a un grupo de 231 pasajeros, que realizaron más de 60 trayectos (30 viajes de ida y vuelta) durante dicho año. Otros 5 millones de euros fueron destinados a financiar los viajes de 1.809 pasajeros que volaron más de 30 viajes de ida y vuelta durante 2011.
Además, 33 pasajeros realizaron más de 200 trayectos (más de 100 viajes de ida y vuelta) a lo largo de 2011, consumiendo más de 333.000 euros de subvención. Es decir, el Estado subvencionó a cada uno de estos pasajeros, de media, con unos 10.000 euros. Con la medida de control que se ha activado desde el pasado 1 de septiembre, se busca evitar casos claros de fraude, como el de un pasajero que viajó en barco prácticamente más veces que días tiene el año, temiéndose la existencia de un uso fraudulento.
El sistema telemático, mucho más avanzado
La titular de Fomento ha reseñado que los trabajos llevados a cabo para avanzar en el sistema telemático que permita una identificación electrónica de los residentes estará definido en breve. Pastor indicó ayer que el Ministerio está trabajando “intensamente y haciendo los máximos esfuerzos” para que el Sistema de Acreditación de Residencia Automatizado -SARA- esté plenamente operativo en el menor tiempo posible. El Ministerio ha finalizado el desarrollo del interfaz técnico de comunicación para que la aplicación esté operativa cuanto antes. Los residentes podrán así acceder a la bonificación nada más que se emita el billete sin necesidad de presentar el certificado que ahora se expide en los ayuntamientos.






