El presidente de Luna Blanca, Mustafa Abdelkader, manifestó ayer en declaraciones a este medio que esta corporación tiene la escritura de un terreno de unos 23.000 metros cuadrados que incluyen los 3.500 de la explanada que se sitúa junto a la mezquita Sidi Embarek. De esta manera justificó el cierre de la verja que impide a los vehículos entrar en esta zona. No obstante, aseguró que la puerta de esta verja está abierta para que las personas que lo deseen puedan utilizar el camino que llega hasta el templo, que es de dominio público. “Una cosa es pasar y otra aparcar”, afirmó Abdelkader. El líder de Luna Blanca dijo también que han cerrado la verja para que los vecinos no aparquen allí sus vehículos ya que va a proceder a adecentar esta zona para que se encuentre en condiciones para acoger las diversas actividades que allí se llevan a cabo, como la Musal-la o el comedor del Ramadán.
En esta línea, Abdelkader dejó claro que esta explanada es para el uso de los musulmanes, “pero que no se malinterprete, no es para aparcar, y una propiedad privada es para respetarla”. También comentó que cuando se llena la explanada de vehículos y tienen que hacer actividades, se ven obligados a llamar a la Policía y hacerse cargo del importe de la grúa.
Por su parte, los vecinos insisten en que se abra la verja ya que aseguran que donde se encuentra, tal y como indica un decreto, es de dominio público.





