Las andanzas del alcalde de Beni Enzar (localidad situada en la frontera con Melilla) Yahya Yahya para difundir la marroquinización de Ceuta y Melilla, a través del llamado Comité de Coordinación para la liberación de ambos territorios
tuvo ayer un nuevo episodio con el intento de colocación de tres banderas marroquíes en el Peñón de Vélez, y la posterior difusión de las fotografías que el propio Comité realizó sobre la detención de la pareja de activistas.
No es la primera vez que Yahya monta numeritos de esta índole. Esta vez han afectado a Melilla, pero también ha liderado actos contra Ceuta. El más reciente, al margen de sus continuas intervenciones agresivas en defensa de la marroquinización de las hermanas, el amago de manifestación en la frontera el mismo día de la visita de los Reyes de España a la ciudad. Aquella marcha la secundaron decenas de marroquíes que quedaron al otro lado de la frontera. Hace un par de años en Melilla lideró las protestas contra la entrada de alimentos por el puesto fronterizo y las agresiones verbales hacia policías mujeres destinadas en la frontera. Miembros de los Regulares que resguardan el Peñón de Vélez se encargaron de bloquear a los cuatro activistas que fueron localizados en la zona, bajo soberanía española.
Objetivo, tensionar las relaciones con Marruecos
aLa Delegación del Gobierno en Melilla informó del suceso que tuvo lugar a las ocho de la mañana, cuando los cuatro jóvenes detenidos, que portaban tres banderas marroquíes, fueron conminados de inmediato por las fuerzas militares españolas destinadas en el Peñón a abandonar el islote, lo que sucedió sin necesidad alguna de emplear la fuerza. Las fuerzas militares prestaron auxilio al mismo grupo, que voluntariamente declaró que actuaba por motivaciones económicas.
“No ha habido por tanto detenciones con ocasión de un hecho que algún grupo de activistas antiespañol quiere convertir en un acto de propaganda en contra de los intereses de nuestro país”, sentenciaba la Delegación, que ha recordado las acciones diversas emprendidas por el mismo grupo con el ánimo de focalizar en Melilla y Ceuta acciones de tipo partidista y contrarias a la soberanía española de ambas ciudades. La Delegación condena y lamenta los hechos que se han producido y los circunscribe a los intentos fallidos de tensionar y entorpecer las relaciones entre España y Marruecos.






