Los precios de la leche infantil en Marruecos han experimentado un aumento notable en las últimas semanas, provocando un creciente descontento entre las familias, especialmente aquellas que dependen exclusivamente de la leche industrial para alimentar a sus bebés.
Por ejemplo, la leche Swisslac se vende a unos 109 dírhams por lata, lo que en muchos casos no alcanza para más de dos días de alimentación para los lactantes.
Este incremento ha afectado directamente al presupuesto familiar, sobre todo en hogares de ingresos limitados, generando una carga económica adicional que agrava su vulnerabilidad social.
La situación ha puesto de relieve la urgencia de medidas que garanticen la accesibilidad a este producto esencial.
Causas del encarecimiento
Expertos atribuyen este aumento de precios a varios factores, entre ellos el incremento de los costos de importación, las fluctuaciones del mercado y, según asociaciones de consumidores, la falta de una supervisión efectiva de los precios y la concentración del mercado en pocos actores.
Frente a esta realidad, algunos padres recurren forzosamente a la leche animal como sustituto temporal, pese a las advertencias de los médicos sobre los riesgos para la salud de los bebés, dado que no aporta los nutrientes necesarios para un desarrollo adecuado y puede provocar problemas digestivos y carencias nutricionales graves.
Llamamiento a la acción
Numerosas asociaciones de consumidores y ciudadanos instan al Gobierno marroquí y a los ministerios de Sanidad y Comercio a intervenir de manera urgente, regulando el mercado y supervisando la distribución para garantizar la disponibilidad de leche infantil de calidad a precios justos.
Los especialistas insisten en que la alimentación de los lactantes es un derecho fundamental que deben proteger las políticas sociales y sanitarias, y subrayan la necesidad de soluciones sostenibles que protejan a las familias frente a los aumentos recurrentes de precios y aseguren la salud de los niños como prioridad nacional.






