Mis lágrimas cayeron de inmediato cuando la maestra de Educación Física del colegio Ciudad de Ceuta me confió una noticia que ha sido un auténtico rayo de luz, una de esas historias que te desarman y te reconstruyen el alma en un instante.
Ha sido un golpe de emoción, una ola que irrumpe en nuestro corazón, y mi mente voló hacia una imagen: la de nuestro pequeño gran alumno, Mohamed Dilal Amrani, si tan solo no tuviera que enfrentar esa dura batalla que le roba más días en el hospital que en la calidez de su hogar.
Pero es justamente desde esa fragilidad que emana una fuerza asombrosa. Con la inocencia y la profunda sabiduría de su buena mente, Mohamed le pidió a sus padres un tablero y unas piezas de ajedrez.
No era un juego cualquiera; era un portal mágico, una forma de escapar a un mundo donde el peligro de una caída o el temible regreso a su "lugar de reposo y recomposición" simplemente no existen. Aprendió los primeros pasos en las clases de Educación Física de su colegio, un refugio de movimientos controlados y estrategia pura.
Y este niño, Mohamed Dilal Amrani, de quinto curso del colegio Ciudad de Ceuta, ha demostrado una valentía que conmueve hasta lo más hondo. ¡Se ha apuntado a un campeonato escolar en Algeciras!
"Ha sido un golpe de emoción, una ola que irrumpe en nuestro corazón, y mi mente voló hacia una imagen: la de nuestro pequeño gran alumno, Mohamed Dilal Amrani, si tan solo no tuviera que enfrentar esa dura batalla que le roba más días en el hospital que en la calidez de su hogar"
Este próximo viernes, a partir de las cinco de la tarde, en el Pabellón Polideportivo Ciudad de Algeciras, jugará bajo un ritmo rápido de cinco minutos más dos segundos por jugada, en el exigente sistema suizo.
Lo más hermoso y peculiar es que solo ha recibido pocas clases, ¡un par de encuentros con el tablero! Pero lo que realmente importa es esa valentía indomable de presentarse allí, dispuesto a darlo absolutamente todo.
Desde nuestra Federación de Ajedrez de Ceuta, este gesto nos ha tocado el alma. Hemos lanzado un llamamiento a nuestros monitores para que arropen a este valiente jugador, para que estén cerca de él y le ayuden a ser cada día mejor en este noble arte-ciencia que es el ajedrez.
Mohamed, amigo nuestro, así como tú tienes esas ganas inmensas de luchar y aprender, ten por seguro que nosotros también te ayudaremos a forjarte como un pequeño gran ajedrecista en ese futuro tan prometedor que te auguramos.
¡Adelante, amigo Mohamed, y a por ellos! El corazón de Ceuta está contigo.






