No entraba a Ceuta. Al revés. Marchaba a Marruecos. Es la historia de uno de los últimos fallecidos en el mar, uno de los protagonistas de estas estadísticas de la tragedia. Las indagaciones hechas por la Guardia Civil han permitido saber algo más.
El 14 de octubre, los agentes del Servicio Marítimo localizaban en solo horas los cuerpos de dos víctimas de la inmigración. En este caso, el localizado era el de un varón, joven, que vestía ropa de calle y portaba documentación en su poder.
Fue así como se supo no solo quién era, sino también verificar que había estado en la Península. No se sabe por qué razón, buscaba cruzar a nado a Marruecos desde España, pero sin pasar por frontera, muriendo en el intento.
Ahora su cuerpo, ya identificado, prevé ser repatriado a tierras marroquíes para su entierro.
El caso de otro argelino identificado
El mismo camino, pero hacia Argelia, seguirá otro de los fallecidos en estas últimas semanas en la frontera sur. En esta ocasión, sí entraba a nado a nuestra ciudad. Se ha podido confirmar que es un súbdito argelino, existiendo, por tanto, la posibilidad de traslado a su país de origen.
La labor de la Policía Judicial, a través del Laboratorio de Criminalística, es importante, toda vez que gracias a los exámenes desarrollados se logra, en muchas de las ocasiones, saber la historia de aquellos que terminan muriendo en la frontera.
El trabajo de la Policía Judicial
Es un trabajo complejo ya que supone desandar un camino sin contar con datos a los que aferrarse.
Contar con denuncias oficiales presentadas por desapariciones resulta determinante para avanzar o, mejor dicho, acelerar estas gestiones.
Es por ello que desde la Guardia Civil se insta a presentar denuncias y aportar muestras de ADN en cada uno de los familiares desaparecidos de los que se tenga constancia de su pretendido pase a Ceuta.







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