La mítica actriz Verónica Forqué llega a la ciudad para representar, a las 22:30 horas en las Murallas Reales, ‘Shirley Valentine’, una obra que supone una crítica social a través del humor y el pensamiento Verónica Forqué, actriz, directora y adaptadora teatral madrileña, protagoniza un nuevo montaje teatral, 'Shirley Valentine', que desde su estreno en Avilés en mayo de 2011, público y crítica se han rendido ante el trabajo de este gran equipo artístico que encabeza la emblemática actriz madrileña.
–Es la segunda vez que actúa en nuestra ciudad, ¿qué recuerdos guarda de esa primera experiencia?
–Así es, sólo estuve esa vez en Ceuta, en el año 2008, antes no conocía la ciudad, fue una experiencia muy feliz, actuamos dos días seguidas representando '¡Ay Carmela!', con Santiago Ramos y descubrí un lugar con muchísima personalidad, con una mezcla de colores y de olores, un lugar que me gustó mucho porque es España y es África.
–Ahora presenta 'Shirley Valentine', ¿qué sensaciones está teniendo con esta obra?
–Está siendo una experiencia muy gratificante y hermosa, con la de Ceuta son ya 105 las representaciones que hemos hecho de esta obra. Actuar sola en el escenario al principio te da un pánico horroroso y te preguntas cómo te has atrevido a hacer esto pero una vez que estrenas y cuando el público responde parece que todo marcha sólo, es lo incomprensible de este oficio, la magia, lo que no se puede explicar pero que te engancha.
–Es una obra con una carga de crítica social considerable...
–Tienes todas la razón, hay una parte de crítica, de querer poner el dedo en la llaga de muchos hombres, que viven una vida muy diferentes a las de sus mujeres y no se dan cuenta que ellas están muy desfavorecidas, que llevan una vida muy rutinaria, poco graticante, porque a muchas amas de casa nadie les agradece el gran trabajo que hacen, que además es muy sacrificado y no está remunerado. Las mujeres sostienen a las familias, de ahí que la obra sea un homenaje a ellas y una llamada de atención para los hombres que no se portan bien.
–¿El conducto mediante el cual se transmite la denuncia recurre al humor?
–Así es, eso hay que ponerlo con mayúsculas porque es una obra muy divertida, donde el público ríe mucho, aplaude los chistes y disfruta.
–¿Es una obra sujeta a una estructura compleja, cultivada?
–Es una obra simpática, abierta, sí, pero también muy inteligente y preparada, capaz de hacer llorar a mucha gente porque el mensaje le ha calado hondo. Procuro seguir una línea coherente en mi trabajo, no me gusta hacer algo porque sí sino que intento elegir materiales de calidad porque en el fondo me hacen a mí mejor también.
–¿Qué tiene el personaje de usted?
–Ella y yo somos la misma persona. Tenemos mucho más que ver de lo que yo me imaginaba cuando empecé a ensayar la obra. Pensaba que Shirley estaba muy lejos de mí pero al comenzar a estudiar, me fui acercando a ella y ella a mí y realmente somos muy parecidas, lo único que cambia es que yo vivo en Madrid y veo el sol cada día por mi ventana y ella vive en Liverpool y ve nubes grises.
–¿La obra está destinada a todos lo públicos o es exclusiva para los adultos?
–No es una obra para niños, se dicen cosas fuertes también...
–...O sea, que tiene al menos un rombo...
–Sí, tiene más de un rombo, yo le pondría dos sin dudarlo un instante.
–Para finalizar le pregunto sobre el estado en general en el que se encuentra la cultura de este país, amenazada como todos los sectores y la sociedad por causa de la crisis económica actual, de modo que ¿qué parecen los recortes en la cartera de cultura?
–Es una tragedia para todos los que vivimos de esto, para todos los amantes del teatro, del cine o de la música, y para la sociedad porque la cultura es muy necesaria y no se trata de un artículo prescindible ni de lujo. Si tiene que haber recortes, que se aplique a los cigarrillos, a las botellas de alcohol, entre otras cosas, pero no a la cultura, un bien que hay que proteger porque es muy frágil y delicado y todo lo que haga aminorarla me parece un ataque brutal.
Sinopsis de una obra especial y de buena crítica
Una mujer comprometida. 'Shirley Valentine' es, sólo en apariencia, una mujer igual a millones de amas de casa que tienen vidas similares y paralelas en cualquier país del mundo. Sólo que ella vive en un adosado en un típico barrio obrero de Liverpool. A través de un ingenioso recurso teatral, vamos conociendo su mundo y su vida en una especie de confesiones que va compartiendo en total complicidad con el público y con... la pared de su cocina. Tienen dos hijos. Y en ese camino de criar a sus hijos y soportar estoicamente las brusquedades de su marido, se le va escapando el amor y la vida. A los cuarenta y tantos años quiere irse de casa, pero no se arma del valor suficiente. Sin embargo, al conocer a una nueva amiga que se acaba de divorciar y que la invita a pasar unas vacaciones en Grecia, Shirley se replantea su vida.
La cita, a las 22:30 en las Murallas
'Shirley Valentine' es una obra original de Willy Russell; la adaptación es de Nacho Artime; la producción de Carlos Lorenzo; y la dirección de Manuel Iborra. Se encuentra en el segundo año de la gira nacional hasta el verano, llegando a nuestra ciudad en el día de hoy, de la mano de la Consejería de Educación, Cultura y Mujer y del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, y dando comienzo a las 22:30 horas en las Murallas Reales, una oportunidad única para ver en escena esta gran obra.






