La ciudad autónoma de Ceuta vuelve a situarse en el foco informativo por un fenómeno migratorio que, en esta ocasión, tiene como escenario las redes sociales. Un subsahariano ha comenzado a difundir en TikTok una serie de vídeos en los que ofrece tutoriales sobre cómo entrar en España desde Marruecos y alcanzar el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).
Los vídeos, que acumulan visualizaciones y comentarios, han despertado preocupación en distintos ámbitos porque, aunque en algunos casos se alejan de la realidad de la frontera ceutí, podrían servir como guía para otros inmigrantes que se encuentran en los montes marroquíes próximos a la valla.
Un salto a una valla que no es la fronteriza
En uno de los vídeos, el joven aparece trepando una valla metálica de seis metros en apenas unos segundos. Con tono despreocupado, explica cómo se puede superar este obstáculo con rapidez, simulando que se trata de un fragmento real del perímetro fronterizo.
Sin embargo, las características de la estructura que se observa en las imágenes no coinciden con la valla que separa Ceuta de Marruecos. El vallado fronterizo en Benzú o en el Tarajal está reforzado con elementos que hacen imposible un ascenso tan rápido, como sistemas anti-trepado, mallas antiescala y un diseño de mayor complejidad.
Aun así, el vídeo puede dar la impresión de que la entrada es más sencilla de lo que realmente es, lo que añade un elemento de riesgo para aquellos que pudieran verse animados a intentarlo.
Referencias a uno de los fortines
En otra de las grabaciones, el inmigrante utiliza un punto geográfico muy concreto: uno de los fortines que conforman la ruta de los fuertes de Ceuta. Este enclave, visible tras cruzar el perímetro fronterizo desde los bosques marroquíes de Beliones, es uno de los primeros elementos reconocibles en suelo español.
Señalando con el dedo hacia la colina y los caminos de tierra, el joven indica cuál es la ruta a seguir campo a través hasta llegar al CETI. Con explicaciones directas busca orientar a quienes logren entrar de forma irregular.
Viralidad y riesgos en redes sociales
El fenómeno no es aislado. Las redes sociales, en particular TikTok, se han convertido en una plataforma donde inmigrantes comparten sus experiencias de viaje, sus dificultades y también consejos sobre cómo cruzar fronteras. Este tipo de contenidos plantea un reto añadido, ya que son vídeos accesibles, breves y fácilmente viralizables.
En el caso de Ceuta, donde la presión migratoria es constante por su condición de frontera sur de Europa, estos tutoriales pueden contribuir a representar la imagen de la ciudad como puerta de entrada hacia la península, lo que preocupa tanto a las autoridades como a los propios ceutíes.
Un mensaje entre la realidad y la ficción
Si bien los vídeos ofrecen información aparentemente práctica, no reflejan fielmente la realidad del perímetro fronterizo. El propio hecho de que el salto mostrado no sea en la valla real de Ceuta demuestra que parte del contenido puede estar edulcorado.
No obstante, la utilización del fortín como referencia geográfica añade verosimilitud al relato, porque efectivamente es un punto visible y reconocible para quienes logran acceder al lado español.
Los vídeos generan un debate sobre el papel de las redes sociales en el fenómeno migratorio. Para algunos, se trata de una forma de visibilizar las dificultades y aspiraciones de los migrantes, mientras que para otros supone un riesgo añadido, ya que puede alentar nuevas entradas irregulares.
El hecho de que este tipo de contenidos estén disponibles en abierto, con un alcance que supera fronteras y algoritmos de recomendación que multiplican su difusión, refuerza la percepción de que el control de la narrativa migratoria ha encontrado un nuevo escenario en TikTok.







Iros a La Cabililla o lo más alto del abrigo de Benzu y allí los encontráis sacando los videos o avisando a sus compañeros del lado marroquí de cómo está la situación, van bien equipados
La frontera se defiende. Tú entras asaltando, salen andando. Ni legales, ni ilegales. Deportación inmediata.