La madrugada del lunes 11 de agosto de 2025 quedará grabada en la memoria de muchos aficionados a la astronomía y ciudadanos que, por pura casualidad, miraban al cielo. Las redes sociales se han inundado de fotografías y vídeos del momento exacto, que se hicieron eco en Ceuta también.
Pasaban pocos minutos de la medianoche cuando un intenso destello surcó el cielo nocturno cruzando el Estrecho de Gibraltar y dejando una estela luminosa que duró cerca de un minuto, mucho más tiempo del que suele ofrecer una estrella fugaz.
El fenómeno se pudo observar desde Cádiz, Málaga, Granada, Jaén y Almería, así como en el sureste peninsular —Murcia, Torrevieja— y en las Islas Baleares. En vídeos y fotografías difundidos en redes sociales, se aprecia cómo el objeto avanzaba lentamente, desprendiendo pequeños fragmentos incandescentes y tiñendo de luz un amplio sector del cielo nocturno.
Un fenómeno distinto a las Perseidas
Aunque muchos testigos pensaron en las "Lágrimas de San Lorenzo", la lluvia de estrellas más famosa del verano, expertos de la Red Andaluza de Meteorología (Andalmet) se apresuraron a descartar esa relación. “No se trata de un meteorito, ya que no se han registrado fragmentos que hayan alcanzado la superficie terrestre. Lo clasificamos como un bólido”, explicaron.
La duración prolongada y la trayectoria pausada apuntan a que no era un meteoro común. Los científicos señalan que podría tratarse de la reentrada de basura espacial, posiblemente restos de satélites o componentes desprendidos de lanzamientos previos que, tras perder altitud, se queman al entrar en la atmósfera terrestre.
A diferencia de las Perseidas, que son partículas muy pequeñas procedentes del cometa 109P/Swift-Tuttle y se desintegran en menos de un segundo, el bólido que cruzó parte del sur de España, ofreció un espectáculo sostenido, visible incluso para quienes no estaban atentos al cielo en ese momento.
Sin lugar a dudas la reentrada de este satélite o basura espacial (aún por determinar) ha sido un auténtico espectáculo visual para todo el mundo. Pero recordemos que no se trata de un #meteorito 🛰️☄️ pic.twitter.com/sHjO4aIHU5
— Asociación Orión (@asociacionorion) August 10, 2025
Impacto en redes y comparaciones
En cuestión de minutos, Twitter, Instagram y TikTok se llenaron de grabaciones del evento, captadas tanto por cámaras de móviles como por sistemas automáticos de seguimiento astronómico. Algunos usuarios no dudaron en especular con explicaciones más exóticas, mencionando incluso posibles objetos voladores no identificados (OVNIs), mientras que otros lo comparaban con bólidos de gran tamaño observados en otros países.
El recuerdo más cercano es el de la noche del 8 de agosto, cuando otro gran destello cruzó el cielo español, en ese caso sí vinculado a las Perseidas. Aquel meteoroide, procedente del mismo cometa 109P/Swift-Tuttle, entró en la atmósfera a 217.000 km/h y recorrió 182 kilómetros antes de explotar a 86 kilómetros de altitud sobre Murcia. Sin embargo, el evento del Estrecho presenta características muy distintas, lo que refuerza la teoría de la chatarra espacial.
Expectación y misterio
Aunque no hay confirmación oficial sobre el origen del fenómeno, su espectacularidad ha despertado interés entre asociaciones astronómicas, observatorios y medios de comunicación. La Fundación Astrohita y el Proyecto SMART del CSIC han comenzado a recopilar grabaciones para reconstruir la trayectoria exacta y determinar su procedencia.
Lo cierto es que este tipo de sucesos, aunque poco frecuentes, son recordatorios visibles de la creciente presencia de basura espacial orbitando la Tierra. Según la Agencia Espacial Europea (ESA), existen más de 36.000 objetos mayores de 10 cm orbitando nuestro planeta, y su reentrada controlada o no siempre ofrece imágenes tan espectaculares como impactantes.
Para quienes lo presenciaron, la experiencia fue única: por un instante, el cielo nocturno se convirtió en un escenario luminoso que no dejó a ningún espectador indiferente.






