Marruecos se prepara para una nueva ola de calor que afectará a gran parte del país entre este martes 5 de agosto y el viernes 8 de agosto, según ha anunciado la Dirección General de Meteorología marroquí en un boletín de alerta de nivel naranja. A las altas temperaturas se sumarán tormentas con granizo y ráfagas de viento en diferentes regiones, especialmente en zonas montañosas e interiores.
La previsión indica que el país atravesará uno de los episodios climáticos más extremos del verano, con temperaturas que alcanzarán picos de hasta 47 grados en determinadas provincias del sur, una situación que confirma la tendencia al alza de las temperaturas registrada en los últimos años.

Provincias más afectadas
Durante martes y miércoles, se esperan temperaturas de entre 40 y 44 grados en amplias zonas del centro, este y sur de Marruecos. Las provincias afectadas incluyen Taza, Uezzán, Rehamna, Beni Mellal, Fez, Juribga, Marrakech, Taunat y Tarudant, entre otras.
A partir del martes y hasta el viernes, el calor se intensificará aún más en el sur del país. Las provincias de Tata, Assa-Zag, Esmara, Río de Oro y Auserd, situadas en el Sáhara Occidental, podrían registrar temperaturas extremas de entre 44 y 47 grados.
Además, para este martes se han emitido alertas por tormentas que podrían estar acompañadas de granizo y vientos fuertes. Entre las 13:00 y las 22:00 horas, están previstas precipitaciones acumuladas de entre 15 y 30 milímetros en regiones como Tinghir, Beni Mellal, Fkih Ben Salah, Midelt, Uarzazat, Al Hauz y Azilal.
La combinación de estos fenómenos meteorológicos podría complicar la movilidad, afectar las cosechas y elevar los riesgos de incendios forestales en zonas boscosas y rurales.

2024: el año más caluroso en la historia del país
Según el último informe anual presentado en junio por la Dirección General de Meteorología, 2024 ha sido el año más caluroso jamás registrado en Marruecos. Este nuevo episodio de calor extremo refuerza la alarma sobre los efectos del cambio climático en el norte de África, donde las olas de calor son cada vez más frecuentes, prolongadas y severas.
Las autoridades marroquíes recomiendan a la población evitar la exposición prolongada al sol, mantenerse bien hidratados y extremar la precaución en zonas rurales donde los recursos sanitarios y de protección civil son más limitados.
Se aconseja también restringir actividades físicas al aire libre en las horas de mayor calor y prestar atención especial a personas mayores, niños y colectivos vulnerables durante estos días críticos.






