El tradicional alumbrado es el pistoletazo de salida que todos los ceutíes aguardan para sumergirse de lleno en sus Fiestas Patronales. Es tiempo de Feria y toca disfrutar, por unos días, de todos esos ingredientes que hacen que en agosto Ceuta brille con luz propia. Son días para la convivencia, los reencuentros, las risas y las tradiciones. Fechas señaladas en las que muchos vuelven a casa para ver a los que más quieren y bajar al Real a bailar, comer y divertirse. En la Feria, Ceuta festeja cada noche y, su gente, la acompaña puntual para hacer que un año más sea inolvidable.
Para que solo divertirse toque son muchos los que trabajan estos días dentro y fuera del recinto ferial. Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, que se preocupan por que todo transcurra con normalidad desarrollando completos dispositivos especiales. Al igual que Bomberos, Protección Civil, Cruz Roja y todos y cada uno de los que, de una un otra forma, hacen que todo fluya con normalidad.
No hay que olvidar a los que se encargan de la limpieza, del transporte y, por supuesto, de dar vida a las casetas, a los puestos, a los carruseles y aa cada rincón no solo del Real, de fuera. Porque, en estas fechas, la ciudad entera suena a feria.
Además de para el disfrute son días para la devoción. La Virgen de África, patrona de la ciudad, toma absoluto protagonismo y recibe el cariño de todos los que la acompañan en procesión, la visitan en su templo o le llevan flores en la Ofrenda.
Las Fiestas Patronales ya están en marcha, con precaución y civismo que sean muchas ganas de pasarlo bien e incontables los recuerdos que atesorar un año más.






