La Feria de Ceuta está a la vuelta de la esquina. A menos de una semana de que se enciendan oficialmente las luces del recinto, los primeros feriantes ya han llegado a la ciudad; en la explanada habilitada como zona de caravanas empiezan a verse los primeros vehículos.
FaroTV se ha desplazado hasta el lugar para conocer el estilo de vida en estos vehículos casa en el transcurso de una feria.
Un negocio en familia
La llegada de este medio ha sido recibida con amabilidad por un padre y un hijo que se encontraban en ese momento volcados en el proceso de instalación de su roulotte. Ambos responden al mismo nombre: César Pérez y están al frente de la hamburguesería ‘Maccesita’.
Esta familia ha contado el trasiego de mangueras y cajas de suministro para la instalación de la que será su casa durante los días que duren las celebraciones. De esta manera, El Faro ha podido conocer de primera mano cómo es la vida de quienes, feria tras feria, recorren el país llevando alegría, comida y diversión.
Su llegada: El 23 de julio
Padre e hijo acababan de llegar a Ceuta esta misma mañana y aunque llevaban horas de viaje a sus espaldas, se han mostrado muy alegres y amables. Venían de otras ferias; embarcaron en Algeciras y desembarcaron en la ciudad autónoma. A su llegada, han ido directo para la explanada.
La rutina del feriante
La rutina del feriante comienza por asegurarse que existen las condiciones mínimas para poder vivir durante los días que dure la festividad. “Estamos poniendo ahora el agua, la luz y todas esas cosas”, han explicado. Y una vez que terminen esta parte, llega el turno de instalar el negocio.
“Cuando terminemos, pues bajaremos abajo para montar lo que nosotros traemos: una hamburguesería, baguetería, patatas asadas, kebabs, etc”, han agregado.
Historia de una vida en Ceuta
No es la primera vez que vienen a Ceuta. De hecho, el vínculo familiar con esta feria va mucho más allá. “Yo vengo a Ceuta desde que nací, prácticamente, cuando se montaba al lado de la entrada del mercado. Mis padres y mis abuelos ya venían aquí, como de tercera generación ya”, ha explicado César padre. “Llevo viniendo a Ceuta 50 años”, ha añadido.
Instalarse en la explanada y vivir en una caravana durante días puede parecer duro, pero ellos lo tienen bien organizado y están ya acostumbradísimos.
“De momento, tener agua y luz es lo principal. La caravana la tenemos con nuestro aire acondicionado, con nuestro cuarto de baño, con su agua corriente”, ha comentado el padre, añadiendo que “cuando ya venimos del recinto de la feria, lo hacemos cansados y lo único que queremos es dormir”.
Acostumbrados a un estilo de vida
El hijo, algo más reservado, ha confirmado que ya está acostumbrado a este estilo de vida. “Bueno, pues bien. Se acostumbra uno”, ha dicho. Ante la pregunta sobre las condiciones para dormir en la caravana, ha respondido sin titubeos: “Hay aire acondicionado. Si no, es imposible”.
Sobre la feria de Ceuta, ambos han coincidido en su buena valoración: “Muy bien, una feria muy bonita”, han recalcado el hijo.
“El recinto no tiene nada que ver con cuando yo era pequeño. El recinto de ahora es espectacular. Cuando yo venía era todo tierra en el recinto ferial y veníamos cuatro cacharritos, tampoco había mucho. Ahora ya está cambiado para mejor, para mucho mejor”, ha relatado el padre.
Un recinto de feria más moderno
La modernización del entorno de la feria ha sido clave para mejorar la vida de los feriantes. Según ha relatado César Pérez padre, “antes no había agua corriente, la luz escaseaba mucho y ahora ya tiene todos sus servicios y está muy bien. Además, es de las mejores ferias que hay. De recinto, de limpio, de condiciones, público agradable, perfecto”.
Antes de la despedida, la petición a César padre y César hijo era mostrar cómo se organizan en la caravana, aunque debido a la falta de tiempo, han preferido hacerlo en otro momento, aunque sí han explicado cómo se toman los suministros para poder vivir con comodidades.
Llegan las primeras atracciones
En la explanada de feria, ya se puede observar el montaje de los primeros puestos de comida como las hamburgueserías o las ventas de patatas asadas y algodón dulce; y las primeras atracciones como la Mini Pista, El Látigo, El Tío Vivo o los coches de choque.





