Último adiós a una docente muy querida en Ceuta. Josefina Navas Molina, conocida con cariño por sus alumnos como la señorita Fina, falleció el pasado 29 de junio a los 89 años en la ciudad autónoma, tras dedicar un cuarto de siglo de su carrera a la enseñanza en el colegio Valle Inclán.
Su labor como maestra de Infantil dejó una profunda huella en quienes fueron sus alumnos y alumnas durante más de dos décadas, así como en sus compañeras de claustro.
Natural de Ceuta, pasó gran parte de su vida en la barriada de Villa Jovita, antes de establecerse en el Polígono Virgen de África. Fue madre de dos hijas y dos hijos, y durante toda su vida profesional mostró una gran vocación por la enseñanza. Sus seres queridos coinciden en que para ella ser maestra no era un simple trabajo: era su pasión.
"Decía que había que educar desde pequeños, respetando el ritmo de cada niño"

“Le encantaba su profesión”, recuerda su hija, María José Ramírez Navas. La enseñanza infantil era, para la señorita Fina, el primer eslabón de una cadena vital. Siempre defendió la importancia de educar desde edades tempranas, con paciencia, con respeto por los ritmos individuales y con especial cuidado en el desarrollo emocional de cada niño. “Decía que había que educar desde pequeños, respetando el ritmo de cada niño, porque ellos conforman las futuras generaciones”, relata su hija.
La señorita Fina no solo enseñaba a contar o a leer las primeras letras. Enseñaba a convivir. Promovía entre sus pequeños el diálogo como herramienta para resolver conflictos. “En vez de pelearse —decía— hay que hablar”, y con esa consigna sembró habilidades sociales fundamentales en quienes pasaron por sus clases. Era conocida por su tono sereno, dulce al explicar, su paciencia infinita y su disposición a escuchar a cada niño como si fuera el único en el aula.
Durante 25 años en el colegio Valle Inclán, contribuyó a formar no solo estudiantes, sino personas. Su enfoque respetuoso hacia la infancia, en una etapa educativa que muchas veces pasa desapercibida, marcó una diferencia real. “Era una docente muy trabajadora, amable y dialogante”, explica su hija. Esos valores eran reconocibles tanto dentro como fuera del aula.
Una vez la saludaron desde una grúa con un: "¡Señorita Fina!"

Las anécdotas que han comenzado a compartirse tras su fallecimiento reflejan el cariño que despertó en varias generaciones. María José recuerda haber visto a su madre, ya jubilada, detenida en plena calle por adultos con unos 40 años que, al reconocerla, no dudaban en saludarla amablemente desde, por ejemplo, una grúa con un: “¡Señorita Fina!”.
A pesar de los años transcurridos, su figura seguía evocando la cercanía de aquellos días en que guiaba a los más pequeños con entrega y afecto. “La recuerdo por las tardes preparando las fichas de sus alumnos para el día siguiente”, añade su hija, una estampa cotidiana que ilustra su compromiso más allá del horario lectivo.
Pérdida doble en el 'Valle Inclán': ha fallecido don Manuel
En un colegio que recientemente ha perdido también a otro de sus veteranos docentes, el mítico director don Manuel, la figura de la señorita Fina adquiere aún más fuerza como parte de una generación entregada por completo a la educación pública. Con una constancia y un amor por la enseñanza que siguen resonando en los recuerdos de muchos ceutíes.
A lo largo de su trayectoria, Josefina Navas fue testigo de los cambios en el sistema educativo y de las nuevas corrientes pedagógicas, pero siempre mantuvo intacto su compromiso con lo esencial: acompañar con ternura los primeros pasos escolares de cada niño.
Esa dedicación fue su sello personal y lo que la convirtió en una figura entrañable para tantos antiguos alumnos, hoy ya adultos, que todavía pronunciaban su nombre con una mezcla de respeto y nostalgia.
Su legado permanece entre los antiguos alumnos del 'Valle Inclán', allí donde la educación sigue siendo la herramienta más poderosa para construir futuro. Y entre quienes aprendieron a sumar, a leer, a compartir y a hablar antes que a gritar, gracias a la voz suave de la señorita Fina.






