En enero, la Autoridad Portuaria iniciaba la demolición de los chalés del puerto, al objeto de avanzar en el gran proyecto de enlace de la zona portuaria con la ciudad. Una forma de hacer vida, de que ese espacio no sea ajeno a la propia vida de Ceuta.
Las dos administraciones se dieron la mano para la puesta en marcha de grandes proyectos que permitirán no solo revitalizar Ceuta sino favorecer esa conexión puerto ciudad de la que tantos años se lleva hablando.
La actuación se encuentra bloqueada y, ahora mismo, en el TSJA, tras la postura de uno de los inquilinos del único chalé que queda en pie, que se niega a abandonarlo y por tanto se frena al avance de las actuaciones.
Los juzgados de Ceuta avalaron la intervención del puerto, pero este recurso conlleva que no se pueda ir más allá en una acción que tiene de la mano el calificativo progreso.
Fue en 1944 cuando se construyeron 10 viviendas unifamiliares en estos terrenos, destinadas al personal directivo de la entonces Junta de Obras del Puerto.
Posteriormente, en 2015, tras la aprobación de la modificación de la delimitación de los espacios y usos portuarios, se procedió a la desafectación de los mencionados terrenos, que pasaron a ser bienes patrimoniales de esta Autoridad Portuaria.
Ahora se tiene por delante la viabilidad de un proyecto ansiado durante años y bloqueado en una especie de absurdo.






