Las investigaciones llevadas a cabo por un analista especializado en el rastreo de fuentes abiertas han revelado la existencia de más de 500 ordenadores portátiles robados de instituciones educativas en Cataluña y Andalucía en tiendas de electrónica en Marruecos.
De esta noticia se ha hecho eco el medio de comunicación marroquí al3omk.com, que apunta que estos aparatos electrónicos se ofrecen a la venta a precios mucho más bajos que su valor real en estos comercios del país vecino y, además, algunos aún llevan logotipos oficiales del Gobierno de Cataluña.
La investigación, publicada por el diario ElCaso.cat, fue realizada mediante un robot programado específicamente para rastrear estos dispositivos basándose en sus datos técnicos, números de serie y fotos publicadas en anuncios de venta en redes sociales y páginas de pequeñas tiendas electrónicas en el norte de África.
Trasladado al sur de España y luego a Marruecos
Según la misma fuente, los ordenadores robados, que incluyen 400 dispositivos sustraídos de una sola vez del instituto Les Vinyes en la ciudad de Santa Coloma de Gramenet, además de otros desaparecidos de instituciones educativas en la región de Penedès y el sur de España, fueron trasladados primero al sur del país y luego cruzaron el Estrecho hacia Marruecos por vía marítima.
La investigación señaló que estos dispositivos se guardan en almacenes, algunos de los cuales han sido localizados con precisión, antes de ser distribuidos a tiendas de electrónica en zonas rurales o marginales, donde se venden sin el menor intento de ocultar su origen oficial.
Algunos de los dispositivos aparecieron en anuncios con etiquetas que llevaban el nombre de la “Generalitat de Catalunya”, lo que revela que los vendedores son conscientes de su origen ilícito.
Falta de cooperación
El investigador expresó su pesar por lo que describió como una “falta de cooperación de las autoridades marroquíes en este asunto, ya que no ha recibido respuesta a los contactos realizados, lo que complica los esfuerzos para recuperar los dispositivos o detener las redes de contrabando transfronterizo”, según sus palabras.
A pesar de que la policía catalana abrió una investigación desde el primer momento de la desaparición de los dispositivos, los avances en el caso siguen siendo limitados, lo que llevó al investigador independiente a asumir la tarea de rastreo digital de manera individual.
Problemas con se seguridad de datos
Estos hechos, según la propia investigación, plantean serios problemas relacionados con la seguridad de los datos, la educación y el control tecnológico, especialmente porque algunos de los dispositivos estaban destinados al uso escolar o contenían información relacionada con estudiantes y administraciones educativas.
Mientras se espera una respuesta oficial de las autoridades marroquíes o españolas, los expertos coinciden en que la continuación de este tipo de comercio ilícito agrava la crisis de la seguridad digital y alimenta la economía paralela que escapa al control de los estados.






