La reforma global del actual centro costaría más de 2 millones de euros y ha sido desechado
Se arreglarán las deficiencias que se consideran imprescindibles
El Gobierno está decidido, ahora más que nunca, a la reactivación del proyecto para la construcción de un nuevo centro de menores en nuestra ciudad. Esta decisión se adopta después de los informes técnicos que han sido presentados por la consejera de Sanidad, Consumo y Menores, Adela Nieto, a sus compañeros de equipo de gobierno.
Durante los últimos días se han reconocido numerosas deficiencias en el propio centro de menores de 'La Esperanza', deficiencias que provocan una situación de menor calidad de vida en la prestación de esta tutela de los Mena que se encuentran alojados en su interior.
Según ha confesado el consejero de Presidencia, Gobernación y Empleo de la Ciudad Autónoma, Jacob Hachuel, los informes técnicos establecen que la reforma de todas las deficiencias que están señaladas y catalogadas superan los dos millones de euros. Ante esta cifra, que se considera muy importante, la primera decisión que ha adoptado el Ejecutivo es que no se acometerá una reforma global.
Los pasos a seguir irán en un doble sentido. Por un lado, establecer el conjunto de medidas que serán necesarias para solucionar las deficiencias que se consideran imprescindibles. Para ello, la consejera de Sanidad, Consumo y Menores, Adela Nieto, se está reuniendo de manera permanente con los técnicos para redactar ese conjunto de reformas imprescindibles y cuantificarlas. Y, en segundo lugar, acelerar al máximo la construcción de un nuevo centro.
¿Cuáles son las razones que han provocado que después de muchos años aún no se cuente con un centro de menores? El Gobierno autonómico incluso había elegido el solar donde se iba a edificar: un terreno de su propiedad situado en las cercanías de la nueva prisión en Fuerte Mendizábal. Aunque aún más antiguo era el interés por hacerlo en Calamocarro, pero ésta última posibilidad no fue posible.
El presupuesto rondaba entre los cinco y seis millones de euros aproximadamente y la intención que se tenía era que al menos el 50% fuera sufragado por parte de la Secretaría General de Inmigración y Emigración. Sin embargo, a pesar de que por parte de la responsable del mismo, dependiente del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, se ha confirmado en varias ocasiones que existía voluntad política, nunca se ha traducido en una aportación definitiva.
Antes incluso, cuando se tuvo que cerrar el centro del Monte Hacho y llevar a los Mena a la barriada San José, hasta se habló de un proyecto en Calamocarro que iba a ser edificado a través de un sistema de bloques y que estaría ultimado en unos diez u once meses, aproximadamente.
Ahora que el tiempo apremia por esas deficiencias que se van a arreglar, pero solamente las que se consideraban imprescindibles, se desconoce si la Ciudad acometerá esta inversión en solitario o continuará esperando a que haya una respuesta por parte del Ministerio, presionando de una manera más efectiva en Madrid. Aún así, lo que está claro es que la situación de inestabilidad política que se vive en el país, con unas terceras elecciones a la vuelta de la esquina, no acompaña para que el objetivo que tiene la Ciudad Autónoma se cumpla en un corto período de tiempo.
Caballas denunció hace unos días el conjunto de deficiencias
Caballas aseguró hace unos días que el Centro de Menores de ‘La Esperanza’ no presenta licencia de apertura u otro tipo de autorización administrativa para el desarrollo de su actividad. El documento detalla las conclusiones alcanzadas tras una visita a las instalaciones a requerimiento del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales.
La coalición ha asegurado, además, que ese informe destapa también otras deficiencias del centro que cuestionarían su apertura. Las deficiencias que existen, según Caballas, serían imputables a la empresa constructora y no responsabilidad de la Ciudad Autónoma que, en opinión de la formación, sí estaría en la obligación de presentar una reclamación.






