La muerte de Abdou, aquel joven senegalés que lloraba en la playa del Tarajal para que no lo devolvieran a Marruecos, ha protagonizado las noticias en cadena de medios locales y nacionales. En los foros se pueden leer mensajes lamentando su fallecimiento o el típico ‘D.E.P.’ que se coloca por sistema, sin sentimiento, anulando su significado.
Nada que ver con las salvajadas que tuvieron que leerse aquel 2021 cuando una voluntaria de Cruz Roja, Luna, le ofreció un abrazo para calmarlo.
Es la hipocresía de esta sociedad, la que se sube al carro de las lamentaciones porque sí, pero la misma que odia en comunidad. Contra Abdou y contra aquella joven se emitieron mensajes de odio. Ahora, años después, se comparten lamentaciones.
Ese mayo de 2021 se cometieron barbaridades una detrás de otra. Devoluciones de menores a la vista de todos que nunca se denunciaron, como la protagonizada por aquel niño que llevaba un flotador con botellas y que, entre lágrimas, fue devuelto mientras le grababan los medios de comunicación. Nadie respondió por aquello.
Devoluciones de subsaharianos como Abdou de los que ni siquiera se conocía su situación.
Una foto le dio protagonismo, pero no le sirvió para subsanar la cadena de ilegalidades que pudieron cometerse contra su persona.
Ahora ha fallecido y ni siquiera se sabe todavía por qué. Muere quien fue conocido, pero muchos otros pierden la vida sin mayor trascendencia mediática como si fueran los invisibles de la inmigración.
Todo lo que rodea a esta historia es triste: cómo llegó a Ceuta, cómo se le echó por la frontera, como se castigó a una joven que solo le tendió un abrazo, cómo se le olvidó, pero ahora se le recuerda cuando nada puede hacerse por él, cuando ha muerto en una habitación sin saber ni siquiera cómo y por qué.







¿Por qué está muerte es especial y no otra de uno que muere en el mar?
¿Y cómo llegaron todos ese día? ¿Lo de invasión organizada ya no te acuerdas?
Había que acogerlos a todos?, y también a todos los MENAS aquel día, ya que en Marruecos es como Gaza, en guerra y sin alimentos. Allí no se gastan el dinero en estadios de fútbol gigantescos y en armamento israelí.
Que curioso que nunca intentan quitarnoslos desde Andalucía ( nunca hay manifestaciones en Mijas, Fuengirola o Benalmadena para acoger a MENAS, con todo el espacio que hay) y curioso que Bildu y ERC, Compromis nunca presionen a Sánchez para que todo el que llegue a Ceuta sea trasladado inmediatamente a esos lugares.
Lo que no es normal es proferir mensajes de odio hacia esta persona con familia a su cargo y que además hacía por integrarse en la sociedad de acogida. Es una muerte que las personas de bien lamentan eso no le convierte ni a él ni a nosotros en diferentes. DEP.