Dice el Gobierno que la Unidad de Salud Infanto-Juvenil es “inminente”. Lo dicen ellos, pero la realidad ofrece otra cara. Si van a la hemeroteca podrán comprobar artículos que esconden la misma promesa que, a la vista está, no se ha cumplido.
Mientras, tenemos a familias con hijos no atendidos, con patologías que van complicándose porque existe una clara negligencia.
A las cosas hay que llamarlas por su nombre. Si una administración no ofrece recursos y medios está cometiendo un daño gravísimo sobre la evolución de un paciente al que se le privan de sus derechos.
Hay niños con patologías de salud mental que no reciben ni la medicación, ni el tratamiento, ni el seguimiento debido. En vez de ir hacia delante se topan con trabas continuadas que terminan empeorando su situación y también la de sus familias.
Esto se ha denunciado con artículos, cartas al director, concentraciones, vídeos, mensajes… No ha servido más que para toparnos con anuncios que no se realizan y que, de tanto ser repetidos, terminan siendo un insulto.
No tiene otro nombre. La Administración central insulta al paciente cuando le dice que todo va bien, que pronto llegarán unos medios que se pierden en el camino. Le miente y a su vez le maltrata. Conocen la agonía de padres y madres que están desesperados porque ven a sus hijos sufrir. La conocen porque hemos publicado fotos de esos encuentros. Eso, sin dudarlo, es lo peor. Haberse sentado con una madre desesperada para luego no cumplir plazos y seguir repitiendo la misma cantinela, sin pudor ni vergüenza.
Quizá deberíamos empezar a hablar no de números ni de estadísticas, sino de niños con nombres y apellidos para entender así la dura realidad que se da en Ceuta, que se denuncia, que se visualiza, pero que continúa.







Promesas vacías, mentira tras otra,...esto es un abandono y una vulneración a los derechos básicos de las personas, derecho a la atención médica, ...mientras tanto las familias lo estamos pasando muy mal con nuestros hijos con TDAH, por ejemplo, uno de mis hijos está con tratamiento reciente y no hay seguimiento, no hay con quien consultar dudas , efectos secundarios no deseados, no saber si interrumpir el tratamiento o que hacer , ... Necesitamos una unidad de salud mental urgente. Dejaos de política y actúen ya.