Acusado de incurrir en un delito de amenazas contra su ex mujer, está a la espera de que la magistrada juez dicte sentencia tras la vista celebrada en el Penal Uno
En un juicio celebrado en la sala de lo Penal número Uno un militar acusado de incurrir en un delito de amenazas en ámbito familiar defendió su inocencia.
Lo hizo antes, durante y después de la vista, que finalizó con la petición de condena elevada por el Ministerio Fiscal, a la que se adhirió la Acusación Particular, aunque no obstante la Fiscalía se mostró de acuerdo que en el caso de una eventual condena, se concediera al hombre la condicional.
Respecto a la petición de la Fiscalía, cabe destacar que los términos fueron los siguientes: un año de prisión, orden de alejamiento en no menos de cien metros de distancia hacia la presunta víctima, su ex mujer y madre de dos hijos, así como la imposibilidad de comunicarse por medio alguno con la misma por un período de tres años y el impedimento de hacer uso de armas por idéntico espacio de tiempo.
Por su parte, la Defensa solicitó la absolución de su cliente basando su argumento en tres pilares: que la Acusación había caído en versiones contradictorias; que durante los hechos había agentes de la Policía Nacional que lo presenciaron y que en ningún momento actuaron contra el militar; y que fue ella, la ex mujer, quien fue en búsqueda del imputado.
De tal modo, y a la espera de que la magistrada juez dicte sentencia, es preciso reseñar que lo anteriormente expuesto es la consecuencia de unos hechos que sucedieron sobre las 19:30 horas del 17 de enero del presente año en el establecimiento ‘Cash Diplo’, cuando, según parece, la mujer acudió para recibir la compra de su ex marido .
Entonces, las versiones se bifurcan en dos vertientes radicalmente opuestas, la defendida por el imputado, que negó que actuara de mal modo sino al contrario, y la de la denuciante que aseguró que el hombre le profirió insultos y amenazas.
Asimismo, la mujer reconoció que en todo momento el militar cumple con el pago de la manutención mensual que el hombre destina hacia los dos hijos que tienen en común, una cantidad que en enero, el mes en el que sucedieron los hechos, alcanzó los 900 euros.
Por último, el militar reconoció que tal situación le ha costado que le hayan abierto un expediente gubernativo que podría afectar a su futuro profesional.
Expulsan de España 5 años a un joven por robar y lesionar a otro en el Poblado
El condenado actuó acompañado de dos hombres que huyeron y de los que no se sabe su paradero
La magistrada juez del juzgado de lo Penal número Uno dictó ayer sentencia firme condenatoria, después de que hubiera conformidad, contra un hombre acusado de cometer un delito de robo con intimidación en grado de tentativa en base a lo recogido en los artículos 237 y 242 del Código Penal Español y de incurrir también en una falta de lesiones.
De tal modo, el joven, cuyas iniciales responden a las letras A.M., fue condenado a dos años de prisión por el delito pero en base al artículo 89 tal pena fue sustituida por expulsión del país durante un tiempo de cinco años; mientras que por la falta de lesiones fue condenado a pagar tres euros al día durante treinta días, lo que supone un total de 90 euros.
Además, el hombre, que ayer mismo fue expulsado del país, deberá pagar una indemnización de 626,25 euros hacia la víctima, 120 euros por las lesiones que le provocó y 506 por los objetos que le sustrajo sin que éstos hayan aparecido pese al transcurso del tiempo.
Respecto a lo que aconteció, cabe destacar que los hechos acaecieron a las 6:30 horas de la mañana en el Poblado Marinero del día 21 de mayo del pasado año, cuando A.M. se acercó –en compañía de dos compañeros que huyeron y que nada se ha sabido de ellos– a un hombre al que le dieron un tirón de la cadena que llevaba colgado en el cuello, provocándole heridas, por las que ayer fue condenado tras mostrar conformidad en la sala del Penal número Uno.
Suspendido un juicio al descubrirse nuevos datos en la vista
Se trata de averiguar si hubo un delito contra la ordenación del territorio
Un juicio celebrado ayer en la Sala del Penal Uno quedó suspendido en mitad de la vista al entender la magitrada juez que otro hombre, el hermano del imputado, podría tener implicación el la comisión de un supuesto delito contra la ordenación del territorio, que en concreto se sitúan en la zona periférica de Ceuta.
Por tal motivo, las actuaciones se devolvieron al Juzgado de Instrucción en aras de que se estudie la participación o no de esta segunda persona.






