Finalmente no dio tiempo, por problemas en el viaje, a que el acusado, un hombre cuya identidad responde a las iniciales A.A.L., llegara desde Badajoz, de donde salió escoltado por las Fuerzas de Seguridad del Estado rumbo a nuestra ciudad para sentarse en el banquillo de los acusados.
De tal modo, el juicio no pudo celebrarse y quedó suspendido hasta la próxima vista, fijada por el magistrado juez titular del Juzgado de lo Penal número Dos para el día siete de mayo, en concreto a las 10:00 horas del mismo.
Entonces se intentará dirimir si el hombre incurrió en un delito de agresión sexual contra una menor el día17 de enero del presente año cuando, mientras observaba a la chica que tenía la intención de entrar al portal de su casa, presuntamente se abalanzó contra ella, quien pudo zafarse tras unos segundos de las garras del sujeto imputado, detenido poco después en las inmediaciones de la misma, en concreto en la calle Antioco.
Por tal episodio, el Ministerio Fiscal pide una sentencia condenatoria contra A.A.L. al entender que sí cometió un delito de abuso sexual elevando una solicitud de dos años de prisión para el acusado.
En otro caso, fijado para la jornada de ayer, que sí se celebró, un hombre se conformó con una pena de 31 de trabajo en beneficio de la comunidad al considerar el Juez que había cometido una falta del maltrato en ámbito familiar.
Asimismo, el hombre no podrá ni acercarse ni comunicarse por medio alguno hacia la víctima, a la que además deberá indemnizar en una cantidad de 66 euros, por los daños ocasionados a las cuatro de la mañana del pasado 18 de enero en las inmediaciones de la Finca Guillén.
Por último hasta cuatro hermanos y un cuñado que acudieron hasta las dependencias judiciales acusados de cometer delitos de maltrato y violencia doméstica por una pelea entre ellos fueron absueltos después de que el magistrado del Penal Dos hiciera prevalecer el principio ‘in dubio pro reo’, a tenor de que tanto acusados como testigos decidieron no declarar durante la vista oral, quedando cerrado por ende un caso que acaeció el 18 de enero a las puertas del colegio Valle–Inclán.






