Una vez más Ceuta Sin Plástico salió a cumplir con su importante labor de limpiar las playas y otros rincones de la ciudad. Ayer, varios voluntarios dedicaron parte de su mañana a que el medio ambiente tuviera un poco menos de basura que el día anterior.
Lo hacen porque se preocupan por el entorno en que vivimos todos y porque la meta es que la contaminación a la que nos enfrentamos a diario sea cada vez menor.
Pero de nada vale que este grupo de personas haga un esfuerzo por limpiar si quienes ensucian no entienden el daño que le están haciendo a las playas y a los demás espacios naturales que deberían estar destinados al sano disfrute de todos.
Es fundamental tomar conciencia y entre todos poner de nuestra parte para lograr una ciudad más limpia y menos contaminada de desechos que tienen lugares concretos donde depositarse.
Ayer Ceuta sin Plástico libró la playa del Trampolín de 132 kilos de basura, una buena noticia, aunque la mala sigue siendo que en sus jornadas continúan topándose con lo mismo: envases, latas, botellas, cajas de pizzas, restos de comida para lleva y hasta pañales de bebés, desperdicios que no tienen que estar ahí sino en los contenedores que existen para su correcto desecho.






