Mientras oficialmente la Policía Nacional informa de la existencia de varias vías de investigación abiertas en torno a la quema de vehículos, sin descartar la existencia, incluso, de algún negocio lucrativo de venta de piezas, siguen produciéndose atentados contra vehículos en distintos puntos de la ciudad. A los siete quemados en la barriada de la Libertad (uno de ellos era propiedad de una hija de un cargo político del Gobierno) se suma el atacado en la noche del viernes al sábado en la barriada de Hadú, en la antigua sede de Correos.
Las asociaciones de vecinos están cada vez más críticas con lo que está sucediendo, dada la alarma social que están intentando provocar quienes están detrás de estos hechos. Actúan en la práctica totalidad de los barrios y contra diversidad de propietarios, lo que no hace sino complicar aún más las investigaciones.
Los dirigentes vecinales reclaman soluciones atendiendo a la crispación social que existe en las distintas barriadas con este asunto. Desde la Policía Nacional se ha informado de que se está trabajando en este asunto. Por cierto que el jefe superior del Cuerpo, José Luis Torres, ha sido llamado ‘a consultas’ urgentemente a Madrid sin que se sepa el motivo.





