Los ceutíes no podemos ser más papistas que el Papa. Cuanto todas las autonomías no cejan de solicitar al Estado mil cincuenta diferencias en relación a competencias mal traspasadas a compensaciones históricas, a cálculos mal realizados, en Ceuta nada más que hay críticas cuando el Gobierno acude a madrid para pedir lo que es nuestro. Ahora tenemos dos nuevos ejemplos. La EDAR tiene un coste anual de tres millones de euros y supone el doble de lo que costaría de Algeciras hacia arriba a cualquier Ayuntamiento, porqueellos tienen la oportunidad de mancomunarlo. De ahí que se vea lógico que el Estado ponga esa diferencia. Y lo mismo nos podemos encontrar con otra cantidad que igualmente se necesita para la planta de transferencia de residuos. Debemos tener las mismas obligaciones que los demás, pero asimismo derechos idénticos. No volvamos la cara hacia otro lado cuando el Gobierno va a Madrid a pedir lo que nos corresponde. Ceuta es cierto un hecho diferencial por sus especificidades y ahí se necesita el apoyo de todas las fuerzas políticas, sociales y económicas.





