La Ciudad va a asumir en solitario, al menos durante los próximos seis meses, el coste íntegro del servicio de ayuda a domicilio. Y todo para evitar, por una parte, que esta prestación, que llega a cientos de ciudadanos mayores y dependientes, no se elimine por falta de financiación, y por otra, para que un colectivo importante, de 107 trabajadores, no se quede en la calle. Ayer lo explicaba el portavoz del Gobierno, Guillermo Martínez, quien matizaba que durante una temporada será la Ciudad la que realice un tremendo esfuerzo presupuestario. Y es que, aunque la administración local ha emprendido una política de austeridad sin precedentes, recortando gastos en todas las consejerías, reestructurando sus empresas públicas y eliminando ventajas retributivas en algunos colectivos laborales, el gasto social está aparte. El estado del bienestar es intocable y siempre se colocará el primero en el orden de prioridades del Ejecutivo ceutí. Asumir más de un millón de euros en estos momentos así lo demuestra.





