No será un camino fácil”, decía ayer el presidente de la Ciudad cuando se le preguntaba desde El Faro por sus impresiones tras sus reuniones en Madrid. Y es que, pese a que el elevado grado de sensibilidad encontrado por Juan Vivas en los dos ministerios en los que estuvo el día anterior, las circunstancias económicas no son las mismas que hace ocho años, ni siquiera que hace cuatro.Ahora que la sintonía entre ambos Ejecutivos, el nacional y el local, es máxima, como no podía ser de otra manera, hay un escollo que obstaculiza que las demandas de los ceutíes puedan ser atendidas con la celeridad que se debiera cuando el color político es el mismo en Ceuta que en la capital de España. Este obstáculo no es otro que la crisis financiera que amenaza de nuevo a la zona euro. Ceuta no permanece ajena, ni mucho menos, a esa coyuntura. Aquí se han dado ya los primeros pasos para lograr la contención del gasto público con las reformas proyectadas por el Ejecutivo local, a las que hay que añadir esa necesaria y solidaria ayuda que debe proceder de las arcas del Estado. No será fácil, como dice el presidente, pero se está en el buen camino. Eso es lo importante.





