Una gran multitud ha despedido este viernes en la ciudad de Tánger al joven futbolista Abdellatif Akhrif. Tras viajar el cuerpo del jugador del Unión de Tánger hasta Marruecos, el barrio de Bir Shefa ha acogido su último adiós.
El jugador del Ittihad Tánger, que falleció trágicamente el verano pasado, ha sido despedido finalmente este viernes por la noche tras una emotiva oración fúnebre en la mezquita de Thuraya. Una multitud de aficionados, compañeros y directivos del club, familiares y amigos han acudido al funeral, compartiendo el dolor y la tristeza por la partida de uno de los talentos más prometedores del fútbol marroquí.
El dolor, sin embargo, no solo se ha reflejado en la despedida, sino también en la larga espera que ha tenido que sufrir la familia de Akhrif para poder tener el cuerpo del joven.
Durante más de cuatro meses, el cuerpo del joven futbolista permaneció en Argelia, lo que generó tensiones y un clima de rabia entre los allegados. La demora en la entrega del cadáver fue interpretada por muchos como una maniobra política de las autoridades argelinas, acusadas de retrasar el regreso del cuerpo de manera deliberada, algo que los expertos en política han calificado de “venganza” contra Marruecos.

La tragedia ocurrió cuando el cuerpo de Akhrif fue arrastrado por las olas hacia las costas de Argelia, donde permaneció durante varios meses. Este retraso, según activistas y expertos, parece ser una respuesta del régimen argelino a las tensiones políticas entre ambos países.
El fallecimiento de Akhrif ha dejado un profundo vacío entre los aficionados al fútbol en Marruecos. Su muerte no solo truncó una prometedora carrera deportiva, sino que también conmocionó a una comunidad que lo veía como un ícono de futuro en el deporte local. Su fallecimiento ha dejado un gran vacío en los corazones de sus seguidores.






