La tarde del miércoles fue dentro y fuera del recinto portuario una guerra entre dos bandos bien diferenciados. Por un lado unos hombres y menores bien adiestrados que intentaban imponer la ley de sus Santos entendimientos ante la búsqueda de un futuro mejor dentro de la nave de color azul que brillaba dentro de los atraques restringidos de nuestro puerto de Ceuta. Los hombres que se encontraban en el otro bando vestidos de verde no daban con la tecla para poder abortar la entrada desesperada de estos desventurados que, a parte de aparecer por todos lados, encontraban los fallos para poder entrar dentro de este lugar que, aunque intenten estos efectivos que sea estanco, la verdad que parece más bien la verbena de la Paloma donde muchos intentaban el acceso y otros salían del mismo, buscando algo para llevarse a la boca en los largos momentos de espera que tienen entre un barco y otro. Trabajan como una maquinaria bien engrasada que no tiene ninguna fisura. Incluso saben cuando llegará el barco donde podrán, a parte de llevarse los remolques vacíos, una carga especial que es la que buscan estos desconsolados trabajadores del descuido.
Aunque las fuerzas han sido ya restituidas por la llegada de los hombres que estaban descansando de sus merecidas vacaciones, ahora al volver se encuentran nuevamente presionados por el fuerte ímpetu que están remarcando estos futuros trabajadores de nuestra patria. Lo intentan una y otra vez ya que no tienen otra cosa que hacer. Eso sí, desestabilizar a los pobres padres de familia que están buscando el pan de sus hijos en estos lugares. Buenas dosis de paciencia deben de ponerse encima estos hombres de la ley para no caer en una posible ira y tras la comprobación de una grabación tener que ir a declarar a la autoridad judicial que siempre pondrá en entredicho las buenas intenciones de los representantes de la ley estatal y podrán calentarles las orejas durante un cierto tiempo a la vez de no poder contar con los emolumentos que a su familia les vienen de perlas y para eso han buscado está profesión.
Esta tarde para más inri de nuestros garantes de la ley se pusieron a jugar un partido de fútbol cerca del lugar donde hacían guardia un guardia civil que recoge los papeles de los vehículos que salen de la zona portuaria hacia los distintos lugares del comercio ceutí y un policía portuario que verifica la entrada tanto de vehículos como de personas al recinto portuario. Sabiendo que lo que hacían era una pequeña exhibición de la fuerza que tienen estos pobres hombres y menores dentro de la zona portuaria de Ceuta. La visita del nuevo jefe de la autoridad Portuaria fue un baño de agua caliente ante el agobio de estos desconsolados números de la Benemérita institución, apareciendo como arte de magia dos vehículos de la policía portuaria que en unos minutos pudieron restablecer la normalidad en el punto más conflictivo que había en el momento que la autoridad del puerto estuvo acto presente por el lugar. Creo que fue una llamada del policía portuario el que puso el botón en marcha para la extraña llegada de los efectivos que nunca se observan por estos rincones de mundo portuario.
Desde la tumba 5439 hasta la número 5446. En ellas han sido enterradas esta tarde…
La Policía Local de Ceuta ha detenido al presunto autor del robo con violencia e…
Los vecinos de Loma Colmenar han vuelto a salir este domingo en Ceuta para concentrarse…
Miles de personas permanecen en Ceuta tras la entrada masiva. Se han quedado aquí, rechazaron…
Casi un mes después de la entrada masiva en Ceuta de miles de personas a…
Ceuta y Melilla no están solas: son ciudades españolas y europeas. Mi opinión es que…