Lo que ha sido un quebradero de cabeza para la Autoridad Portuaria de Ceuta durante más de cuatro años, desde que el Rhone fue abandonado y luego se sumaran al mismo el Chariot y el Orobica, se ha solucionado tras muchos años de trámites burocráticos y de gestiones administrativas en menos de un mes,
con la salida de los tres buques chatarra, puesto que el Orobica puso punto y final a esta aventura con su marcha el pasado sábado con destino al puerto griego de El Pireo. Lo cierto es que la Autoridad Portuaria ha tenido un trabajo exhaustivo y, de manera especial, todo el personal de la Secretaría General a los que se han sumado otros departamentos de esa Casa. Porque primero tuvieron que lograr que se tramitara el expediente de abandono, tal y como queda registrado por la Ley de Puertos, la Ley de Procedimiento Administrativo y la Ley de Patrimonio del Estado. Una vez conseguido ese objetivo venía la pública subasta, de acuerdo con el Convenio de Ginebra que tiene firmado nuestro país. Porque por pura necesidad se había convertido al Dique de Poniente del Muelle España en el lugar de atraque de estos barcos abandonados, porque no quedaba otro remedio, de manera principal por motivos de seguridad, cuando había sido el puntal durante muchos años de las conexiones marítimas con Algeciras. Ahora, una vez limpio de esta chatarra en forma de buques la intención que tiene la Autoridad Portuaria es ponerlo en valor, al igual que se hizo en su día con el Dique de Levante, que hoy por hoy es la joya de la corona.





