Los trabajadores comentaban el accidente entre ellos y se alegraban de que no hubiera ningún herido grave
Todas las alarmas volvieron a saltar a las 18.10 horas del día de ayer. Se había producido un accidente laboral y, una vez más, el epicentro de la desgracia estaba ubicado en las obras del nuevo centro penitenciario, en las inmediaciones del Fuerte Mendizábal. Por suerte, según fuentes médicas, sólo hubo dos heridos de carácter leve, pero el suceso pudo convertirse en una tragedia si la suerte no hubiera pasado por la construcción a esa hora.
Lo que ocurrió realmente es toda una incógnita todavía, aunque lo que sí se sabe es que un grupo de entre 20 y 30 trabajadores se encontraban en el primer piso de una de las estructuras de la futura prisión. Se estaba echando hormigón en el piso cuando la infraestructura cedió. Algunos de los obreros lograron escapar de la caída porque se percataron de lo que estaba sucediendo, pero otros no lo lograron y se hundieron en un mar de hormigón, madera y barras de acero. Fuentes oficiales explicaron que el accidente no tuvo una repercusión mayor “porque el techo cayó como si fuera un dominó”, es decir, por partes. Si la estructura hubiera caído de golpe las consecuencias habrían sido trágicas. “El techo estaba lleno de gente y esos aceros son cuchillos que se clavan si uno se cae encima. Si llegan a irse todos para abajo algunos no lo hubieran contado”, explicaba una de las personas que estaba en el lugar de los hechos.
En un principio, nada más ocurrir el incidente, se temió lo peor. Algunos creían que podían estar ante una gran tragedia. Se vivieron momentos de “tensión, miedo, caos y desconcierto”, explicaba un testigo de los hechos. Al parecer se escuchó un estruendo terrible que horrorizó a los cerca de cien trabajadores que estaban en ese momento en el recinto. Rápidamente los responsables comenzaron a llamar a todos los trabajadores. Los reunieron y empezaron a contar a todos los obreros. Temían que pudiera haber gente encerrado bajo los escombros. Finalmente no fue así. Sólo dos de los trabajadores habían sufrido heridas de pequeña consideración y nadie había quedado atrapado. A pesar de ello, se movilizaron los medios necesarios para retirar maderas y escombros del lugar por si fuera necesario y a los efectivos médicos. Sólo fue necesario trasladar hasta el área de Urgencias del hospital Universitario a los dos hombres, los cuales presentaban ansiedad, múltiples contusiones e incluso uno de ellos tenía una lesión en un tobillo, aunque afortunadamente nada grave.
La estructura que se vino abajo está situada junto a uno de los módulos que irá destinado a los presos de tercer grado, al menos así presentaron las autoridades en su día la zona donde ayer ocurrió el incidente. Precisamente en ese lugar es en el que se están centrando los trabajos durante el mes de septiembre. Fuentes de la obra explicaron que el piso de la estructura que se cayó tiene una superficie parecida al terreno de juego de un campo de fútbol profesional. Lo que estaban haciendo era hormigonar la superficie para crear el suelo de la primera planta.
Los motivos oficiales del desastre se desconocen, aunque algunos explicaban que “un simple puntal mal puesto o que estuviera débil podría haber provocado el accidente”, mientras que otros hablaban de la fuerza y cantidad del hormigón que se estaba echando. “Ya lo estaba diciendo yo: ¡Con cuidado, Juan!, ¡con cuidado!”, advertía un obrero en uno de los corros que formaron junto a la estructura siniestrada.
Tras los minutos de incertidumbre inicial, y después de que Bomberos y 061 confirmaran que sólo había dos heridos leves y que no quedaba nadie sepultado bajo el amasijo de hierro, maderas y hormigón, una normalidad ‘falseada’ volvió a la obra. Los trabajadores que no estaban implicados directamente en el accidente continuaron con sus labores y la obra no se paró por lo sucedido. Ahora toca limpiar la zona del accidente y prepararlo todo para que durante los próximos días se pueda continuar con la construcción de la nueva prisión y lo sucedido no suponga un retraso de consideración en los planes iniciales.
Aunque los trabajos continúen, el susto que todas las personas cercanas a la obra se han llevado será difícilmente borrable. El techo que se desprendió tenía una altura de entre 3 metros y 3.50 metros. A la vista quedaron un buen número de barras de acero deformadas que podrían haber causado algún mal mayor, pero que no lo hicieron.
La alarma por lo sucedido no afectó sólo a los trabajadores. En el exterior de la obra, concretamente en la puerta que hay en la entrada al fuerte Mendizábal, se agolpaban algunos jóvenes y hombres que acudieron al lugar tras escuchar el ruido del desplome. “Sonó muy fuerte y por eso nos acercamos”, decía uno de los chicos. Otro hombre, de más edad, explicaba que había visto algo raro, se asomó y nada más mirar hacia la construcción se percató de que el techo de la estructura se había desplomado. A unos cuantos metros de ellos, en las instalaciones de ‘Hoarce’, un grupo de varios trabajadores observaba con pánico la escena desde el cielo. “Sabemos que nuestros compañeros están bien porque hemos contactado con ellos por teléfono, pero no sabemos si hay alguien de la obra bajo los escombros porque había mucha gente sobre el techo cuando se cayó”, contaba un hombre que presenció el accidente. Otros compañeros, que tenían las manos en la cara y en la cabeza, acudieron alertados por el ruido del golpe y por la llamada de los otros trabajadores.
Después del revuelo, y cuando la tensión por el miedo ya se había comenzado a disipar, llegaron dos inspectores que estuvieron estudiando la zona del accidente.
La Benemérita realizará una diligencia
Tras confirmarse que no hay heridos de gravedad y recomponer la situación todas las partes quieren que se aclare el motivo por el que se produjo el accidente y que se solucione para que no vuelva ocurrir. No åobstante, la Guardia Civil ya anunciaba en el lugar de los hechos que ellos realizarían unas diligencias sobre lo sucedido. Los inspectores que visitaron el lugar también tratarán de averiguar el por qué de este accidente que pudo costar la vida a muchas personas, pero que por suerte sólo se quedó en un gran susto.
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