Llegó la hora de la verdad, después de más de un año de espera. A la una de la tarde finaliza el plazo para la presentación de ofertas de cara al concurso de la línea de transporte marítimo.
Oficialmente, ninguna naviera, ni de las tres que ahora mismo cruzan el Estrecho todos los días entre Ceuta y Algeciras, ni ninguna otra ha señalado que haya presentado o vaya a presentar a lo largo de la mañana de hoy su candidatura para que le sea adjudicado el mencionado concurso. El silencio es sepulcral. Incluso, la que todos apuntan como la única que al final puede acudir, como es Balearia, tampoco ha abierto la boca. Nada más que confirmó a las cuarenta y ocho horas de haberse publicado el pliego de condiciones en el Boletín Oficial del Estado que estaba estudiando el mismo y que decidiría en los días siguientes. Quienes están inmersos en el mundo marítimo del Estrecho saben que es la única que, hoy por hoy, está en condiciones de poder ofertar un barco con todas las características de las que se solicitan. Pero habrá que esperar unos días para ver si todo sale como desean los ceutíes. Cierto es que la Ciudad Autónoma de Ceuta ha llegado hasta el máximo donde podía llegar y que era negociar hasta la extenuación con el Ministerio de Fomento para que saliera adelante el concurso y se volviera a convocar. Una vez tomada esa decisión, consensuar un pliego que tuviera todas las peticiones que siempre han sido santo y seña desde nuestra ciudad. Esos dos puntos se han conseguido. Luego, desde el Estado se ha incrementado hasta los dos millones de euros la aportación que se hace para el concurso. Decíamos hace un tiempo que la pelota se encontraba ahora en el tejado de las navieras. Confiemos que al menos una de ellas haya dado el paso adelante por el bien de todos.





