Las imprudencias se pagan. Y muy caras. No es la primera vez que desde las páginas de El Faro lanzamos esta advertencia. De nuevo, tenemos que hablar de las consecuencias de saltar desde las rocas, desde la orilla o desde las escolleras de una playa.
En Ceuta han sido varios los traslados hasta el hospital que han debido hacer los voluntarios de Cruz Roja en este mes de agosto tras desafortunadas caídas. En todos los casos, los accidentados, siempre muy jóvenes, han salido bien del trance. Magullados, pero sin secuelas.
Ese no va a ser el caso del hombre, en este caso un adulto marroquí de 35 años,que fue evacuado de urgencia primero a Ceuta y luego a un hospital en la península después de que un mal salto en una playa de Tánger le produjera una importante lesión medular que le dejará en una silla de ruedas durante el resto de su vida.
La diversión al límite de la responsabilidad tiene un coste muy alto. El salto de altura es un deporte arriesgado para el que se deben tomar unas mínimas precauciones que pocos cumplen. A las advertencias de los socorristas -más de 5.000 llamadas de atención en las playas de Ceuta- poco caso se le hace y la práctica , sin ser extrema, se convierte en tal. El accidentado en la playa de Tánger saltó de cabeza y se ha fracturado la quinta vértebra. Su pronóstico no puede ser peor. Quedará tetrapléjico. Su vida y la de su familia condicionada a partir de ahora por una tontería que podría haber evitado con un poco más de la precaución con la que no contó. Una desgracia.
El titular de la plaza número 2 de la Sección de lo Penal del Tribunal…
Docentes de la enseñanza concertada de Ceuta han iniciado este jueves en el colegio Severo…
La Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) ha publicado en el Boletín Oficial del…
La Ciudad Autónoma de Ceuta ha publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) un…
La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha rechazado la puesta en libertad…
Entre flores y líneas rojas más que trilladas, Donald Trump (1946-79 años) y Xi Jinping…