Los casos de inmigración ilegal llegan en cantidad a los juzgados.
Es el triste pan nuestro de cada día: individuos detenidos acusados de haber colado en un amasijo de hierros con ruedas a uno o varios inmigrantes. A diario se producen entradas, algunas de ellas se saldan con detenciones... los procesos judiciales se acoplan... Y en el futuro inmediato una reforma del Código Penal que hará aún más complicado sostener una condena adecuada a lo que hay detrás de esta esclavitud del sigloan sido potenciados en la vida política simplemente porque eran protegidos o amigos de quien tenía parte del poder. Por eso nada más, por seguirle en sus andanzas, fueron premiados con puestos para los que nunca estuvieron preparados, permitiendo así que además de ser tontos con carné de identidad se convirtieran en soberbios. Es fácil, dar un carguito a quien nunca lo hubiera soñado y hacerle creer que realmente vale para ese puesto aunque no sepa las normas básicas de un infante, consigue el efecto subidón, y convierte al más torpe en un div@ que cree estar por encima de todos y de todo. Lo complicado es cuando a esa persona se le arrebata lo que tenía porque ya no tiene padrino. Es entonces cuando transforma todo el mamoneo que antes era capaz de estilar en odio y venganza. Sin puesto del que trincar su nómina mensual regalada, se ve, como torpe que es, sin empleo y sin capacidad para conseguir un puesto de trabajo por su valía. Comienza entonces la fase venganza, ejercida por los nuevos malqueridos del sistema, capaces de morder la mano que les untó de buenos dineros y les permitió, cometiéndose una tropelía de mil pares de narices, sentirse importantes durante una temporada. Fueron reyes de la inmoralidad y ahora son príncipes de la desfachatez, del chantaje y de ladesvergüenza. Esta sociedad nos escupe a diario a personajes de esta calaña: los vemos en los programas televisados, nos los cruzamos por la calle, nos sorprenden incluso transformados en defensores de causas en las que ni ellos mismos creen, colocándose las camisetas del color de la protesta que encarte. Este sistema paralelo es el que hemos creado, el que ha ayudado a promocionar una sociedad que ahora sufre una regeneración interna con dolor. Con mucho dolor.





