El presidente Vivas acaparó ayer la entrevista que de manera diaria se realiza en el programa 'Los desayunos de TVE'. Durante casi veinticinco minutos estuvo contestando a las preguntas que le realizaron tanto la presentadora del programa como los tres contertulios invitados en la jornada de ayer. Cierto es que todo el mundo sabía que la inmigración, por las mismas noticias que se han estado produciendo a lo largo de los últimos días, sería el eje central sobre el que se moverían gran parte de las preguntas. Sin embargo, el jefe del ejecutivo envió una serie de mensajes que son dignos de tener en cuenta, como por ejemplo, que quizás se echa de menos una mayor implicación de la Unión Europea en el problema de la inmigración, o que los ceutíes son totalmente solidarios con los problemas que tienen estas personas que intentan pasar desde el lado marroquí, pero que de todas maneras las fronteras deben ser vigiladas y no permitir el fácil acceso. En el tema de Gibraltar fue muy claro cuando confesó que si alguien intenta alguna moneda de cambio en un tema que no tiene nada que ver uno con otro, desde luego se le estaría haciendo un flaco favor a la dignidad de nuestro país. Está claro que el presidente Vivas pasó con nota alta el examen que tenía ante las cámaras de Televisión Española. Sus mensajes fueron claros y nítidos y desde luego fue un tiempo más que se conozca aún mejor a esta tierra que se encuentra al otro lado del Estrecho de Gibraltar. Una vez más, el jefe del ejecutivo demostró que es el mejor embajador que puede tener nuestra ciudad fuera de nuestros lares. Sus ideas son muy claras y las transmite con palabras muy sencillas para que quien estuviera al otro lado de la pantalla las entendiera de manera rápida y que se resumen en que “Ceuta tiene problemas, pero que no es un problema”.





