Para la Ciudad Autónoma, la época de restricciones de entrada para los porteadores debería coincidir con las etapas donde se tiene constancia que se incrementa el número de visitantes del vecino país para comprar y consumir en nuestra ciudad.
Asi de pronunció en la jornada de ayer el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, cuando se le preguntó por la opinión vertida por el portavoz del Gobierno, Jacob Hachuel, en el sentido de que por parte del Gobierno autonómico se le iba a proponer a la Administración General del Estado que la medida adoptada de suspender la entrada de porteadores hasta el próximo día 12 fuera también extrapolable a otras fechas del año.
Vivas quiso dejar bien claro que apoyan de manera clara las medidas que ha puesto en marcha la Delegación del Gobierno en estos días para poner fin de alguna manera a los conflictos diarios que se estaban produciendo en la frontera con la salida en avalancha de los porteadores con destino a Marruecos. En segunda lugar, reflejó que se continuará trabajando de la mano con la Administración General del Estado para que se cumpla la normativa urbanística, laboral y fiscal en los polígonos del Tarajal para intentar que ese negocio del bulto no supondrá un conflicto para las relaciones entre los dos países, ni que se produzcan graves daños para Ceuta. Y en tercer lugar quiso destacar que defiende esa línea de colaboración eficaz que se tiene con el Reino de Marruecos y el entendimiento entre las autoridades de un lado y otro de la frontera.
Para el mismo presidente Vivas es totalmente incompatible poder establecer una vivencia lógica entre la venida de turistas del otro lado de la frontera para comprar y consumir en Ceuta con el negocio de los bultos, de ahí que reiterara su opinión de que se pueda restringir de alguna manera esa entrada de porteadores cuando hay épocas de venida de los turistas.
Lo cierto es que la frontera del Tarajal siempre ha sido un problema importante para que Ceuta se pueda mostrar, de verdad, como una ciudad de servicios para una clases media y alta de Marruecos que está necesitada de una ciudad europea con una serie de posibilidades que no las encuentran en su territorio. En muchas ocasiones, las largas colas han hecho que se quedaran en el camino y no llegaran hasta Ceuta o que, simplemente no viajaran, ante las noticias de las retenciones kilométricas tanto para entrar como para salir de nuestra ciudad. Así ha sido en muchas ocasiones.






